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Maduro exige revisión de relaciones con Guyana y deroga el Decreto 1787

El presidente Nicolás Maduro llamó a consulta a la embajadora venezolana en Guyana, Reina Arratia, pidió que se redujera la embajada en Georgetown y convocó al país al debate para revisar las relaciones con el vecino país

La noche de este lunes, en una alocución especial en la Asamblea Nacional sobre la disputa territorial por el Esequibo y las recientes declaraciones del gobierno Guyanés, el primer mandatario nacional calificó como agresiva y provocadora la actitud de David Granger, el jefe de Estado Guyanés.

Nicolás Maduro derogó el decreto 1787 para publicar un nuevo decreto, el 1859 que incluirá todos los elementos del decreto derogado y fijará los elementos constitucionales y doctrinales para volver a crear las Zonas de Defensa Integral Marítimas e Insulares con todos sus objetivos descritos. La idea de un nuevo decreto, en palabras del presidente es para «blindarlo con todas sus partes».

El nuevo decreto surge tras la consulta que hiciera el primer mandatario nacional al Tribunal Supremo de Justicia sobre el Decreto 1787, y la sugerencia de perfeccionarlo a nivel nacional e internacional con la verificación técnica del alcance del decreto «en cuanto a coordenadas, en el contexto de la revisión periódica de los límites territoriales de la República Bolivariana de Venezuela».

Asimismo, Maduro afirmó que el gobierno venezolano acudirá a «todos los organismos, a la ONU, a la Celac, a Unasur».

El presidente Maduro hizo referencia a lo dicho por Granger en el marco de la Caricom, cuando calificó a Venezuela como el mono que lleva en sus espaldas desde su independencia y que les impide el desarrollo económico.

En relación al desconocimiento que hace Guyana sobre el Acuerdo de Ginebra y su centro en el Tratado de París de 1899, el presidente retomó la posición histórica de Venezuela desde 1966 y calificó una vez más ese tratado de arbitraje como «nulo e írrito».

Asimismo, Maduro explicó que el objetivo de esta estrategia internacional orquestada contra Venezuela es «destruirnos como región» al tiempo que afirmó que el presidente guyanés es «rehén de la Exxon Mobil» y a eso responde su actitud provocadora.

«Vengo a pedir el apoyo de Venezuela porque es la patria la que esta en juego. No es un tema de elecciones, de colores, es un tema de la nación toda», dijo en referencia a las caras de “desencanto” que veía en los diputados de la oposición. «Es un tema que aparto de la confrontación política interna, de la confrontación electoral», añadió.

El jefe del Estadio venezolano aseguró también que el nuevo gobierno de Guyana tiene cinco semanas en el gobierno atacando a Venezuela todos los días. «No leeré las delaciones del Canciller porque no debemos difundir tantas ofensas, tanto agravio a nuestro pueblo noble», manifestó.

Maduro igualmente destacó que el gobierno guyanés ha estado acusando a Venezuela de querer usar la violencia. «La amenaza del uso de la fuerza, esto es muy grave que lo diga un presidente. Venezuela es un país de paz. Jamás ha amenazado con las armas», sentenció.

El presidente venezolano también presentó el libro «La Verdad sobre el Esequibo» para que los venezolanos conozcan todo lo que se ha hecho en la reclamación del territorio y para que los «hermanos del Caribe conozcan la verdad», dijo al momento de mostrar ante la plenaria de la Asamblea Nacional el texto.

«En política internacional el lenguaje es muy importante porque va representando escenarios. Es un discurso tóxico, plagado de provocaciones. Sabe usar el lenguaje para herir», añadió sobre lo expuesto por Granger.

Maduro aseguró que la conducta histórica de Venezuela ha privilegiado «en una confianza mutua, cooperación energética, comercial, económica, cultural, sobre la base de un diálogo permanente entre nuestros cancilleres». El mandatario citó posteriormente el hecho de que el presidente Hugo Chávez desde 1999 inició una nueva era con el Caribe y en especial con la República Cooperativa de Guyana.

Pese a las críticas al gobierno de vecino país, ofreció un voto de amistad sincera al pueblo de Guyana explicó que por dignidad «tenemos que reaccionar por la justicia y la diplomacia de paz, sabiendo lo que hay por detrás lo que se busca con este conflicto».

«Debe saber nuestra juventud que el despojo del Esequibo ha marcado a nuestro país por más de 200 años. Es una herida del viejo colonialismo. Fue hecho con arrogancia, aprovechando las debilidades de nuestro país en el siglo XIX, luego de una guerra que destruyó a nuestro país y luego de la disolución de la Gran Colombia. Luego en el siglo XX con la doctrina Monroe», destacó la cabeza del Ejecutivo nacional. 

Habló asimismo del Tratado arbitral de París y destacó que quienes decidieron el tratado fueron las grandes potencias, Reino Unido, EEUU y Rusia y destacó que en ese momento se dijo que la decisión había sido tomada para evitar una guerra.

Contó a los venezolanos que Cipriano Castro inició en 1900 la difícil lucha por la reclamación del territorio que «los libertadores dejaron en posesión de Venezuela, la Guayana Esequiba».

«Nadie nos regaló a nosotros el territorio conquistado de las Provincias Unidas de Venezuela y la Gran Colombia. Fueron conquistados con amor y esfuerzo patrio», sentenció.

Igualmente nombró la existencia de un movimiento amerindio que en la década del 60 y desde el seno del Esequibo pidió a Venezuela que tomara el territorio, en su paseo histórico por los hitos más relevantes sobre la reclamación del territorio.

Sobre la posición de Guyana, el mandatario nacional expresó que «Este gobierno de Guyana ha llegado al extremo de desconocer el Acuerdo de Ginebra», y agregó que Venezuela no renunciará a reclamar el territorio Esequibo.

«Voy a proceder a comunicarme directamente con el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon para solicitarle nombrar al nuevo Buen Oficiante», explicó tras decir que «por primera vez aquí no se regala petróleo a nadie. Aquí lo que hay son relaciones de amor con el Caribe».

«Pido apoyo de los poderes públicos, he decidido convocar una comisión de lato nivel del Estado venezolano que se despliegue diplomáticamente y solicite a la presidencia protempore de la Celac, que la troica de la Celac convoque una reunión de diálogo entre Guyana y Venezuela y que además se despliegue de manera inmediata una gira por los países del Caribe profunda, de nivel, para explicar la justicia de la causa venezolana y despejar mentiras que se han difundido», puntualizó.

Para después añadir que el Decreto 1787, un decreto administrativo interno, ha sido manipulado a nivel internacional.

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