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Francisco Encinas: “Hay debilidad frente a los abusos de Guyana”

Estudioso sobre tema fronterizo con Guyana Francisco Encinas Verde

El abogado y estudioso de la reclamación con Guyana Francisco Encinas Verde sostiene que “Venezuela es el único país que ha perdido 900.000 kilómetros de su territorio sin disparar, ni recibir, un solo tiro”

Rubén Osorio Canales

Francisco Encinas Verde, abogado margariteño egresado de la Universidad Central de Venezuela. Realizó estudios de postgrado en Derecho Administrativo y en Derecho Contencioso Administrativo y es doctor en Derecho de la Universidad de París II Panteo-Sorbonne en Francia. Es un político independiente y un apasionado sobre el tema de Guyana a quien en uno de los programa de radio al que es habitualmente invitado, le escuché una exposición sobre el caso Guyana, tan didáctica completa y reveladora, que le pedí esta entrevista para “La Razón”.

Llego al sitio de reunión para la entrevista y apenas me ve, Francisco Encinas Verde me dispara esta pregunta: ¿Tú sabías que Venezuela es el único país que ha perdido 900.000 kilómetros de su territorio sin disparar, ni recibir un solo tiro? Y sabes por qué? Porque no hemos sabido defender en las instancia internacionales nuestra soberanía. Tú vienes a hablar conmigo sobre el Esequibo y pudiéramos estar hablando durante horas sobre ese tema tan lleno de pugnacidad, intrigas y juegos políticos, muchos de ellos desleales, cuyos primeros movimientos ocurren desde que Colón en su tercer viaje descubre el Golfo de Paria y el Delta del Orinoco, y el Esequibo se convierte en territorio apetecido por españoles, ingleses y holandeses y termina con el decreto del rey de España dándole a Venezuela el rango de Capitanía General, para dar comienzo a la historia de nuestras reclamaciones.

¿Cuándo comienzan las reclamaciones de Venezuela al Imperio Inglés por la penetración de sus colonos en nuestro territorio?

Las primeras reclamaciones las hacen Pedro Gual, en su carácter de Canciller de la Gran Colombia, el propio Bolívar y el doctor José Rafael Revenga, quienes enviaron a los ingleses notas de protestas por los actos que realizaban sus colonos en territorio venezolano. Luego en 1840 Alejo Fortique, hombre probo, conocedor del derecho internacional, eficiente y patriota a carta cabal, y el Conde Abarden, son designados por Venezuela y por el Imperio Inglés, respectivamente, para fijar los límites definitivos del Esequibo. Las negociaciones realizadas por Alejo Fortique, siempre fijando como límites el Río Esequibo y preservando las Bocas del Orinoco, lograban acuerdos con los ingleses muy cercanos a las aspiraciones venezolanas, según Gil Fortoul el Imperio Inglés reconocía en dicho tratado como territorio venezolano “toda la costa comprendida entre la boca del Orinoco y la del Moroco”, pero llevado al Congreso, después de fuertes debates, no se suscribió, lo cual llevó a Alejo Fortique a escribir desde Londres al Presidente General Carlos Soublette: “Hay un momento en las negociaciones que si se deja pasar, no vuelve a presentarse”, frase verdaderamente lapidaria pues el Imperio Inglés no quiso negociar más con una Venezuela que se hundía entre guerras, tiranías, desgobiernos, crítica situación económica, todo lo cual contribuyó para que ingleses y brasileños se apropiaran de nuestro territorio, con el añadido de las aspiraciones de los ingleses de cogerse las Bocas del Orinoco, cosa que no ocurrió gracias a la enérgica intervención de los Estados Unidos. Si el Congreso de Venezuela hubiese aprobado la firma del Tratado no se habría consumado el despojo.

¿Se trató acaso de una acción dolosamente planificada?

Claro que sí, sistemática y metódicamente planificada por la voracidad expansionista del Imperio Inglés en pleno apogeo de la Reina Victoria, frente a una Venezuela débil, atrasada, destruida por las guerras, inestable política y económicamente con un vasto territorio en el que no tenía presencia ni de habitantes y menos de gobierno. Es en ese cuadro de indefensión cuando aparece en la escena, contratado por el Imperio Inglés en 1834, un aventurero como Robert Hermann Schomburgk para “inspeccionar” la Guayana Venezolana y la Inglesa, y fijar los límites entre Venezuela y el Imperio Inglés, “trabajo” que concluyó con el despojo a Venezuela de los 150.000 Km2 que reclamamos. Lo que más irrita de este despojo es que el mapa trazado por Schomburgk, es el único argumento para que el Imperio Inglés se apoderara de nuestro territorio Esequibo. Como señala el doctor Figueredo Planchart “…este señor fue cambiando mapas y mapas, hasta prácticamente transformar la colonia británica en ribereña del Orinoco”.

¿Cuál fue la posición de Venezuela y del Imperio Inglés con respecto a los trabajos de Schomburgk?

Como suele suceder en estos casos, el Imperio Inglés estaba preparado para el zarpazo y dejó que el tema se convirtiera en un manantial de contradicciones, intrigas, afirmaciones tras bastidores en las que sobre sale el relato que Alejo Fortique le hace al general Páez en un informe en el que le dice que Lord Aberdeen le habría asegurado que Schomburgk “no esteba autorizado para ocupar ninguna parte del territorio de Venezuela”, es decir, que él se limitaría a realizar una inspección en la Guayana Inglesa. En cuanto a Venezuela, siempre protestó la incursión siempre sesgada de Schomburgk. A las protestas de Venezuela respondió el general Daniel Florencio O’ Leary (edecán del Libertador) quien se desempeñaba como representante ingles en Caracas diciendo que la línea Schomburgk era provisional, y que aún estaba sujeta a revisión de las partes.

[quote_right]“Después de lo que paso con Venezuela en el Laudo de París y como fuimos vulgarmente robados por el Imperio Inglés y el Imperio Ruso ningún país en el mundo somete sus asuntos limítrofes a tribunales arbitrales”[/quote_right]

¿Por qué Venezuela no estuvo representada con abogados venezolanos en el tribunal de París?

La razón es muy sencilla, el Imperio Inglés después de tomar posesión de la Guayana Esequiba y gran parte del territorio sur y amenazar con tomar el Delta del Orinoco, tuvo que enfrentar al presidente norteamericano Grover Cleveland quien, con el apoyo del congreso, se dirigió a los ingleses y los amenazó con intervenir en defensa de Venezuela con lo cual impidió que los ingleses siguieran avanzando en sus propósitos. Fue de tal magnitud su presión, que los obligó a ir a un tribunal arbitral con Venezuela para solucionar el conflicto. Gracias a esta presión norteamericana el Imperio Ingles firmó el Tratado de Washington aceptando someterse al arbitraje pero con la condición de ningún abogado venezolano actuase en el arbitraje. Por eso fueron norteamericanos los abogados contratados por el Gobierno venezolano.

¿Entonces Venezuela sí estuvo representada en el Tribunal de París?

Claro, estuvo representada, siempre con la asesoría del abogado venezolano José María Rojas, por juristas consagrados como el ex presidente de EEUU Harrison y Severo Mallet Prevost, abogado y gran jurista norteamericano. Es importante mencionar que es precisamente por la denuncia póstuma que Mallet hizo del despojo inglés y el chantaje del árbitro ruso Fiódor Martens, lo que sacó a la luz pública que el Laudo de París de 1899 es írrito y nulo de nulidad absoluta, hecho que nos ha permitido mantener nuestra reclamación.

¿Y cómo es esa historia?

En 1949 se publicó un memorándum póstumo del abogado de Venezuela, el norteamericano Severo Mallet Prevost, en el que denuncia los entretelones del Laudo de París de 1899, con el que se nos despojó de más de 150.000 kilómetros cuadrados pertenecientes a la Provincia de Guayana y que es territorio venezolano. En esa oportunidad el Tribunal de Arbitraje estaba compuesto por cinco miembros. Por el Imperio Inglés Charles Baron Rusel y Sir Richard Henn-Collins; por Venezuela, ante la exigencia de los ingleses de que no hubiesen abogados venezolanos, Melville Weston Fuller y Davis Josianh Brewer (además del ex presidente Harrison y Severo Mallet Prevost), y un quinto hombre, supuestamente imparcial, para el cual fue designado el ruso Fiódor Martens, catedrático de las universidades inglesas de Cambridge y Edimburgo y miembro permanente del de la Corte Imperial Rusa en materia de relaciones exteriores quien, según denuncia de Severo Mallet Prevost, se prestó para una conjura con los árbitros ingleses para coaccionar, chantajear y amenazar a los representantes de Venezuela para que aceptaran la propuesta del laudo que despojaba a Venezuela de 150.000 kilómetros cuadrados, de lo contrario el árbitro ruso aprobaría, con el apoyo de los dos árbitros ingleses, otra decisión que dejaba a Venezuela sin la desembocadura del Orinoco, es decir, sin el estado Delta Amacuro y parte del estado Bolívar. Ante esta situación de conjura, amenaza, chantaje y coacción de los árbitros ingleses y ruso, denuncia Severo Mallet Prevost, no les quedó otra alternativa a los abogados de Venezuela que aprobar el Laudo de París de 1899, de lo contrario el vendido arbitro ruso Fiódor Martens y los dos árbitros ingles hubiesen aprobados un Laudo más perjudicial para Venezuela. Fueron la conjura del Imperio Inglés con el Imperio Ruso los que nos despojaron.

[quote_center]“Estamos todos en una misma trinchera en defensa de la patria”[/quote_center]

¿Hubo algún motivo para que el árbitro ruso actuara de esa manera contra Venezuela?

Hay un asunto histórico que estaba de actualidad en esas fechas y era que el Imperio Inglés y el Imperio Ruso se habían puesto de acuerdo para repartirse sus zonas de influencias en Persia (hoy Irán), motivo suficiente para que Venezuela pagara el pato. A nadie puede extrañar una conjura como esa llevada a cabo por una potencia dominante para satisfacer sus intereses expansionistas, solo que se encontraron con la férrea resistencia del presidente Grover Cleveland y el Congreso norteamericano, quienes aplicando la doctrina Monroe, nos defendieron, obligaron a los ingleses a celebrar un arbitraje y nos facilitaron abogados norteamericanos que nos representaron en el Tribunal Arbitral donde fueron objeto de chantaje y amenaza por los ingleses y el ruso. Es bueno señalar que nunca se ha señalado que los abogados norteamericanos que representaron a Venezuela con la asesoría del doctor Rojas se hubiesen vendido.

¿Cuál es la importancia de la denuncia de Mallet Prevost en la reclamación venezolana?

Esta denuncia constituyó el argumento esgrimido por Venezuela en la ONU por el canciller Macos Falcón Briseño en el año 1962 para reabrir el caso y es el génesis del Acuerdo de Ginebra. De no haber sido por esa revelación de Severo Mallet Prevost no sé en qué estado nos encontraríamos con respecto a la reclamación.

¿Qué es el Acuerdo de Ginebra y el Protocolo de Puerto España?

Es un instrumento internacional firmado entre el Reino Unido, Venezuela y Guyana en el año 1966, donde se establecen mecanismo para la búsqueda de una solución definitiva del diferendo limítrofe. En este acuerdo el Reino Unido y Guyana reconocen la reclamación venezolana y se acordó en su artículo 4 encontrar una solución práctica, pacífica y satisfactoria para las partes. En 1970, el Canciller Calvani en representación de Venezuela suscribe un Protocolo anexo al Acuerdo de Ginebra que suspendía por doce años la aplicación de los artículos 1 y 4 del mencionado Acuerdo. En el mismo las partes se comprometían a continuar haciendo esfuerzos para solucionar el diferendo. Este Protocolo se suscribe después que la Comisión Mixta, creada en el Acuerdo de Ginebra de 1966, no lograra una solución para el conflicto estipulado en cuatro años. Transcurridos los doce años establecidos en el Protocolo de Puerto España sin haberse encontrando una solución práctica y pacífica a la controversia, en el año 1982 el Presidente Luis Herrera decidió no renovar el Protocolo y llevar el conflicto por medio del Secretario General de la ONU donde se encuentra actualmente mediante la figura del buen oficiante. Mientras esté vigente el Acuerdo de Ginebra y no se llegue a soluciones prácticas y pacificas para Venezuela y Guyana, todos los actos que se realicen en los territorios en reclamación se hacen en violación del mismo y Venezuela debe impedir su realización.

¿Qué es el Laudo de París de 1899 y cuáles serían los motivos que lo hacen nulo e írrito?

El Laudo de París de 1899, fue la decisión que dictó el Tribunal Arbitral cuando el árbitro ruso conjurado con los dos árbitros ingleses, presionaron y chantajearon a los árbitros venezolanos para firmar el mismo y donde Venezuela fue despojada de 150.000 kilómetros cuadrados. En esta decisión, que es de las mas inicuas que se conocen en el mundo del arbitraje, al Imperio Inglés se les reconoció el 97% del territorio disputado, algo verdaderamente insólito y que demuestra la alianza de ingleses y rusos para robarnos.

Este Laudo es nulo e írrito por los siguientes motivos develados por Severo Mallet Prevost y expuestos por el canciller Marcos Falcón Briceño en la ONU durante el gobierno del presidente Rómulo Betancourt: 1) Vicio de ultrapetita y exceso de poder al decretar la libre navegación sobre los ríos Amacuro y Barima. 2) Presentación de mapas adulterados por parte del Imperio Inglés. 3) Ausencia de motivación en la Decisión Arbitral. 4) El Laudo se fundamento en pruebas y documentos adulterados presentados por el Imperio Inglés, lo cual es un falso supuesto. 5) El Laudo otorgo 17.604 Km2 a Gran Bretaña reconocidos como territorio venezolano por los propios ingleses. 6) El Laudo fue impuesto a los jueces venezolanos por conjura del árbitro ruso y los ingleses. 6) El presidente del Tribunal Arbitral (árbitro ruso) coaccionó a los árbitros venezolanos. 7) La demarcación fue una componenda. 8) Venezuela fue engañada y el Imperio Inglés actuó en modo contrario a la buena fe del Derecho Internacional.

¿Cuál era la situación de Venezuela cuando se consituyó el Tribunal Arbitral en París y se dictó el Laudo en 1899 ?

En Venezuela la situación era de una confusión total y gran inestabilidad política. El 23 de mayo de 1899 el general Cipriano Castro había invadido desde Cúcuta e iniciaba su avance hacia el centro del país, cada vez con menos resistencia hasta la batalla final de Tocuyito. El presidente Ignacio Andrade, traicionado por todos sus generales, la noche del 19 de octubre de 1899 toma un barca en La Guaira que lo lleva al destierro. Es decir, que mientras los jueces ingleses y el ruso conspiraban en París contra los intereses de Venezuela, en nuestro país no había gobierno, y es ante esta grave crisis de ingobernabilidad que vivía Venezuela cuando los árbitros ingleses, conjurados con el árbitro ruso, deciden apresuradamente darle el zarpazo a nuestra patria.

[quote_center]“Algún día el presidente norteamericano Grover Cleveland debe ser declarado como defensor de la patria”[/quote_center]

¿El arbitraje sería un medio idóneo para solucionar el diferendo con Guyana?

Ni de vaina, jajajaja. Después de lo que paso con Venezuela en el Laudo de París y como fuimos vulgarmente robados por el Imperio Inglés y el Imperio Ruso ningún país en el mundo somete sus asuntos limítrofes a tribunales arbitrales, solo unos bolsas como nosotros fuimos dos veces a tribunales arbitrales para que nos robaran el territorio con Colombia y el Imperio Inglés. En el Derecho Internacional Público cuando se estudia el arbitraje como medio alternativo de solución de conflicto se menciona el caso de Venezuela con el Imperio Inglés. Yo considero que la única forma de solucionar el diferendo con Guyana, y que encontremos una solución práctica a la controversia, es mediante las conversaciones directas con la mediación del buen oficiante de la ONU.

¿Qué le diría al gobierno nacional sobre este asunto?

Que hable siempre con la verdad y sin ocultar información, como parece ser su costumbre. Que deje de un lado los matices políticos, que estamos todos en una misma trinchera en defensa de la patria. Aquí no se trata de rojos, amarillos, blancos, verdes o guacamayos, se trata de venezolanidad. Que se asesore con los venezolanos más calificados en la materia como Emilio Figueredo Planchart, Contraalmirante Elías Daniels, el Embajador Garavini, las academias de la Historia, Ciencias Jurídicas y Políticas, las universidades, etcétera. Al presidente Maduro le digo que él como Jefe de Estado y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas tiene en sus manos la dirección de la política internacional garante de la integridad territorial y la soberanía nacional, que no desperdicie por absurdas posiciones ideológicas el esfuerzo, trabajo y dedicación de más de setenta años en los que hombres como los presidentes Betancourt, Leoni, Caldera, Pérez, Lusinchi, Herrera, patriotas a carta cabal, supieron llevar adelante el proceso de reclamación, sin distingo de partidos políticos, llevando siempre por delante el amor a la patria que es de todos.

Y a los venezolanos les digo que algún día el presidente norteamericano Grover Cleveland debe ser declarado como defensor de la patria. Aquí no se trata de que si se es o no imperialista. Yo soy venezolano que amo mi país, y fue gracias a los Estados Unidos de América, al presidente Cleveland y al Congreso norteamericano que se pudo salvar gran parte de nuestro territorio frente al usurpador Imperio Inglés.

¿Son instigadoras y responsables la Exxon Mobil o las otras empresas que están operando en la Zona en Reclamación de provocar un conflicto con Guyana?

La culpa no la tiene el ciego sino quien le da el garrote. Es ridículo lo manifestado por el más alto gobierno. Esas empresas americanas, chinas y otras más, están ahí única y exclusivamente porque el Gobierno guyanés las autorizó, incluso antes de la llegada del actual Presidente, y es responsable de haber violado el Acuerdo de Ginebra que nos obliga a buscar una solución práctica y pacífica de la controversia. Lo que yo percibo es una debilidad del gobierno nacional frente a los abusos de Guyana. Hay que agotar todas las vías diplomáticas directas, el Secretario General de la ONU, y hacer valer nuestros derechos en todas las instancias internacionales sin temor de ningún tipo. Nos asiste la razón y el derecho. Aquí se le teme mucho a la posición de los países del Caricom con respecto a Venezuela y sus trece votos en los organismos internacionales, pero más importante son los intereses de la patria que sus respaldos a conveniencia. Hay que revisar la política internacional de Venezuela con el Caricom. Estoy de acuerdo con la solidaridad internacional pero no con la chulería que ejercen contra Venezuela.

 


Un grave error

¿El manejo de este tema podría incidir en las parlamentarias?

El Gobierno Nacional cometería un gravísimo error de lesa patria si pretende utilizar el tema, mal llevado por ellos, del Esequibo con fines electorales. Sólo lograría mas rechazo del pueblo de Venezuela que está firme en su posición frente a la reclamación histórica.