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Crónicas con Chávez, Brasil y los demonios sueltos

Crónicas con Chávez, Brasil y los demonios sueltos

La MUD apuesta al mesianismo demoníaco para que los Estados Unidos la ponga en el gobierno. Luego entregaría la nación venezolana


Julián Rivas

Hugo Chávez nos comentó a fines de 1997 que tenía interés en saber sobre Brasil. La visión geopolítica cambiaba. En el grupo, sentado alrededor de una mesa, hubo el compromiso de buscar libros y documentos. Todo era parte de los planes de la dirección nacional del Movimiento Quinta República con miras a las elecciones de 1998, de las que había para entonces crecientes oportunidades de ganar.

Le dije a Hugo Chávez que podíamos comenzar con dos lecturas. La primera, un capítulo de “Las Américas y la civilización”, de Darcy Ribeiro, que aborda el asunto histórico de los brasileños. La segunda, el libro “El ocaso del autoritarismo en Brasil”, del historiador Alejandro Mendible Zurita. Ambos libros se los llevé a la inmediata reunión.

Recuerdo que en aquella reunión también le dije que iba a concertar una entrevista con el profesor Mendible, especialista en Brasil. Fui alumno de Mendible en la escuela de Comunicación Social de la UCV. Quizás debido a los múltiples compromisos de Hugo Chávez y del profesor Mendible, la entrevista no se realizó. Pero Chávez leyó los textos. Recuerdo estas cosas porque visto hoy el golpe de Estado en Brasil contra la presidenta Dilma Rousseff, el autoritarismo en Brasil no estaba absolutamente despejado.

Es que con el golpe contra Rousseff hay mucha alcahuetería de la ultraderecha, los intelectuales rajaos, los anglosionistas y los periodistas seudo demócratas e imparciales, según ellos. Lo que venga de Estados Unidos es bueno para ellos, así sea demoníaco. Algo nos advierte Noam Chomsky en “Estados Fallidos”.

“El mesianismo demoníaco es un instrumento natural para los grupos dirigentes que se encuentran en el extremo del espectro en cuanto a su dedicación a los intereses a corto plazo de reducidos sectores de poder y riqueza y a la dominación global. Hace falta una ceguera voluntaria para no ver cómo esos compromisos orientan la actual política estadounidense”, dice Chomsky.

Bueno, la ultraderecha se hace la vista gorda con el resurgimiento del autoritarismo en Brasil, con las amenazas imperiales contra Venezuela. Los Poleo dicen que Estados Unidos es la nación mas poderosa sobre la tierra. Él y la vieja Jurate son la CIA y están de plácemes. Regresaron los fantasmales dirigentes de Copei vinculados a la CIA. Eduardo y Claudio Fermín, de la Cuarta corrupta, son políticos “nuevos”.

Siempre hemos dicho que la tragedia del chavismo comenzó cuando el viejo Miquilena recibió la coordinación general y se convirtió en el “único” vocero. Sonia Miquilena regresó por la puerta grande. ¿Quién tiene argumentos para asegurar que los copeyanos son revolucionarios?. Ja.

Miquilena fue enviado del demonio. Fue la desgracia, cotejada en abril de 2002, y que dejó secuelas. Una carga de corrupción de la derecha infiltrada. Ningún hombre de izquierdas es corrupto. Sería un farsante. Así que cuando Oswaldo Álvarez Paz opina como golpista, hay que decirle según la canción de Daniel Santos, “borracho no vale”. ¿Pero acaso no fue su hermano presidente del Banco Industrial?. De paso, ¿quién metió a los hijos de Eudoro González en el gobierno? Copeyanitos y ahora de Primero Justicia. Se enriquecieron. Ya se comieron el cochino. Ahora condenan al comunismo. Qué manguangua. Ja.

Tras de Miquilena llegó el vente tú. El derechista que fingió ser izquierdista para pegarse a la teta y ahora vuelve a ser derechista. Poleo se dio colita en la Quinta República. ¿Quién le dio contratos? Averigüe. El miquilenismo fue un mensajero del demonio.

Ahora Venezuela está amenazada por el anglosionismo. Por la Cuarta Flota. Por Uribe. Esa derecha no va a admitir públicamente que quiere restringir los derechos sociales del pueblo, que está adosada al Departamento de Estado. Estos días intentaron incendiar el centro de Caracas. Vemos que los diputados opositores actúan como agitadores de calle. Miren al paquete chileno del Pizarro. Se hace el loco cuando los violentos agreden en la calle a mujeres policías. Estos pichones de políticos no han crecido cuando ya han perdido la vergüenza, son agentes imperiales.

El anglosionista es proimperial. Capriles será polaco, israelí, gringo. De venezolano tiene muy poco. Es seria la amenaza. Claro, la unidad de los revolucionarios es temida hasta por los falsos rojos, que prefieren negociar con la burguesía y no con el pueblo. Qué curioso. Sin cambio revolucionario no hay revolución. Ni siquiera reformas.

Capriles es anglosionista. Él no lo dirá. Pero, bueno el ejemplo que nos pone Joseph Roth en unos de sus rescritos, agrupados en “La Filial del infierno en la tierra”. Vaya: “Un asesino que mientras tira al suelo a su víctima le suelta una conferencia sobre la sed natural de sangre de un asesino nato, despierta incluso en la víctima la sospecha de que se trata de un teórico del asesinato que le esta matando a golpes, pero no de un verdadero asesino”.

Olvídense que los anglosionistas van a admitir que quieren hacer de Venezuela una neocolonia de Estados Unidos. Que son profundamente represivos. Que repetirán el 27 de febrero. Ya repitieron a Henry Ramos. Tonto útil, por lo menos, serán los “periodistas imparciales”, los seudo demócratas e intelectuales rajaos que sacan los lamentos despechados de Hanhah Arend. Olvidan los intereses plutocráticos de George Soros. Obama es el mesías demoníaco, mañana será Hillary o Donald Trump. Más nada.

La oposición agrupada en la MUD apuesta al mesianismo demoníaco para que los Estados Unidos la monte en el poder. Así sea llegando en tanquetas, quieren acceder a Miraflores. La OEA del uruguayo Almagro se presta para eso. Estos sureños siempre se creen europeos. Es un cerco global para tomar Venezuela. Luego vendría la entrega de la nación venezolana. No lo debemos permitir. El debate revolucionario es necesario. Sin falsos rojos.