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El mensaje-ultimátum de las mujeres: actúen o les pasaremos por encima

El Táchira sigue dando el ejemplo: ahora son sus mujeres las que enseñaron a los políticos lo que deben hacer, con un desafío implícito si no ejecutan ya el revocatorio del pasado 6D


Jesús Antonio Petit da Costa

El enemigo, que es la tiranía comunista impuesta por Cuba, está jugando cuadro cerrado. Lo demostró el 5 de julio. Todos (TSJ-CNE-Fiscal-Defensor-Contralor-Alto Mando Militar) rodeando a Maduro. Todos desconociendo a la MUD-AN, que está cercada. Y, lo peor, no se atreve a romper el cerco. Se le va el tiempo en “rounds de sombra” como llaman en el boxeo el ensayo en el gimnasio. Desafíos de palabra nada más, sin pasar a la acción. No la conmueve siquiera la desesperación de la gente. Y la desesperación es como un río crecido a punto de desbordarse. Ha comenzado por el Táchira. Sus mujeres se alzaron y cruzaron la frontera desafiando a los militares. Su gesto tiene este doble sentido:

1) Es un mensaje a los políticos: actúen, no tengan miedo, sean hombres.

2) Es al mismo tiempo un ultimátum a los políticos: si no actúan rápido, pasaremos por encima de ustedes. Con su gesto han interpretado, con toda seguridad, a todas las mujeres venezolanas: las que pasan hambre y les duele el hambre de sus hijos, las que ven morir la familia por falta de medicamentos, las que están cansadas de hacer colas, las que están obstinadas de vivir mal, las que no aguantan más secuestros, asaltos y asesinatos, las que no soportan este martirio interminable.

Lo que los políticos deben hacer antes de que se cumpla el ultimátum se resume en estas acciones:

1) Nada de diálogo si Maduro no prueba previamente su legitimidad presentando su partida de nacimiento y las de sus padres, junto el acta de defunción de Chávez con el informe médico anexo. Si no los presenta, declararlo ilegítimo.

2) Revocar el nombramiento inconstitucional del TSJ. Lo han anunciado varias veces y no cumplen. Por no haberlo hecho el TSJ impide el cambio político, convirtiéndose en la casamata de la tiranía.

3) Voto de censura con destitución al Ministro de Defensa por violar la Constitución al declarar a la FANB como partido comunista armado. Y como tal la FANB está fuera de la Constitución siendo por tanto un ejército irregular, al cual sustituir por la FAN que es la fuerza armada constitucional.

4) Deponer a Maduro aplicando el 333 de la Constitución, por títere de Cuba, por ilegítimo y por gobernante de facto al haber roto el orden constitucional, además de haber provocado el colapso económico y social por seguir el modelo cubano, aparte de haber instaurado una narco-tiranía corrupta. En resumen: cambio político, incluyendo sus órganos represivos: judicial y militar.

Recordemos que la AN fue electa para ejecutar este mandato del pueblo. Lo han dicho muy claro los obispos: el referéndum revocatorio se activó el 6D. El pueblo le encomendó a los diputados ejecutar ese revocatorio.

Es lo que hemos llamado mandato imperativo. Los diputados no lo han ejecutado. Si ellos no han ejecutado el revocatorio celebrado el 6D, ¿cómo pretenden que Maduro y su corte acaten y ejecuten el otro revocatorio que ahora se pretende para una fecha imprecisa? Para ejecutar el revocatorio del 6D bastaba con que los diputados procediesen como hemos dicho. ¿Con qué fuerza contarían para hacer cumplir sus decisiones? Con el pueblo, movilizándolo en tres etapas:

1) El pueblo en la calle exigiendo que la MUD-AN ejecute el revocatorio del 6D tal como lo han interpretado correctamente los obispos; 2) El pueblo en la calle respaldando las decisiones tomadas por la MUD-AN en ejecución del revocatorio del 6D; y, 3) Huelga general indefinida si Maduro, el TSJ y el Alto Mando Militar se rebelan negándose a entregar los cargos, y hasta tanto entreguen y se vayan.

¿Cuál pueblo en la calle? Los millones de víctimas: las familias que pasan hambre, las familias de los que mueren por mengua, las familias de los secuestrados y asesinados, las familias que hacen colas todos los días, las familias de los jóvenes sin futuro, las familias de los desempleados, los familias de los estudiantes que se desmayan por hambre o no tienen zapatos ni uniformes porque sus padres no pueden comprarlos, las familias de los presos y exiliados políticos, los indignados por la corrupción y el narcotráfico.

Toda esa inmensa muchedumbre que ya no aguanta más dolor y sufrimiento. Y por este motivo pasará por encima de los políticos que sólo se interesan ahora por el reparto de gobernaciones.

Las mujeres del Táchira han servido de mensajeras de esa inmensa muchedumbre de venezolanos sufridos que no aceptan más demora, los que irrumpirán como rebelión popular cuando surjan los líderes que los interpreten.

@petitdacosta