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“La única manera de que esto se resuelva es a través del diálogo entre el Gobierno, oposición y las Fuerzas Armadas”, afirma el profesor universitario y sociólogo


Carlos Díaz

“La situación del país es muy grave”, sentencia el sociólogo y profesor universitario Carlos Raúl Hernández quien, en entrevista con “La Razón”, asegura que el Gobierno de Maduro saldría derrotado en cualquier medición electoral y que 2016 resultó un año negro para la oposición.

“El Gobierno está muerto desde el punto de vista democrático, perderá cualquier proceso electoral donde participe. Ni siquiera podrá ganar una elección de reina de Carnaval”, señala.

Afirma, asimismo, que la MUD (Mesa de Unidad Democrática) fracasó de manera estruendosa. “Se ha utilizado mucho el término de burro para calificar a Maduro, pero él ha ganado todas las peleas que se ha metido con la oposición. Bueno, no será tan burro entonces”, añade.

Por su parte, sostiene que la caída del 23 % en la economía venezolana solo se compara con la crisis sufrida por los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. “Los gobiernos de las naciones, usualmente, se preocupan cuando sus economías crecen un 2 %, por ejemplo. Bueno, imagínate cuánto sería esa preocupación si ese descenso fuese de 23 %. Estas son condiciones que intensifican los niveles de pobreza”.

“El Gobierno mantiene una respuesta represiva y rápida”

“No habrá estallido porque hay represión”

Hernández acota que el Gobierno nacional pareciera no entender ni importarle lo que está pasando. “Nos estamos convirtiendo en una especie de república africana, un Estado fallido con todos los riesgos que esto supone: el poder de los pranes, narcotráfico, incapacidad del Estado para responder y el control territorial por parte de la delincuencia”, afirma.

“Si no hay un cambio en la dirección del país, vamos a una situación parecida a la que vivió el Líbano hace veinte años o como la que se vivió en Irak. El control de la delincuencia será de tal magnitud que ni siquiera se podrá circular. Bueno, ya es algo que vemos con los toques de queda en los barrios. Es decir, cada vez nos acercamos a ser un Estado fallido que nos puede llevar, inclusive, a una separación de estados. Esto es perfectamente posible por el camino que vamos porque lo que está privando es el salvajismo y la pérdida de toda noción de civilización”, indica.

“Si los factores de la oposición y el Gobierno no hacen algo conjuntamente vamos hacia a un fin que ni siquiera hoy podemos imaginar”, agrega.

¿Están dadas las condiciones para un estallido social como el Caracazo de 1989?

Eso es un mito urbano. Sin embargo, Venezuela está todos los días como los enfermos terminales: con pequeños derrames y también con un caucho pinchado. No obstante, el estallido social se convirtió en un mito urbano porque el Gobierno frente a esta posibilidad ha tenido una gran claridad, es decir, ha mantenido una respuesta represiva y rápida ante cualquier brote. Esa manifestación social ocurre cuando no hay respuesta policial. Es por ello que el Gobierno tiene a los grupos paramilitares, la Guardia Nacional y las policías, y a todas las pone a funcionar implacablemente tal y como lo vimos en 2014 con las guarimbas. El año pasado hubo dos estallidos bravos en Delta Amacuro y Cumaná pero fueron sectoriales porque el Gobierno tomó medidas y las cosas luego se tranquilizaron.

“No hay salida sin diálogo”

¿Cuáles son las potencialidades y debilidades de la MUD?

“Uno de los errores de la cúpula caraqueña fue haber sacrificado la provincia a nombre de un referendo que fracasó”

Estoy muy preocupado con la MUD. Venía en una línea ascendente desde el año 2006 con la candidatura de Manuel Rosales quien rompió con el abstencionismo y el radicalismo. Y durante diez años ha tenido triunfos de manera gradual. Sin embargo, en 2016 cambiaron esa línea para buscar una salida rápida: el referendo revocatorio, que fue una de las estupideces más grandes que yo he visto en la política venezolana durante los últimos años. Bueno, allí está el resultado: desmoralización, división, acusaciones, es decir, todo lo que trae la derrota. Pero lo que más me preocupa es que no se ve que estén recuperando el camino de la estrategia correcta que nos llevó al triunfo. No la veo. Sigue, por el contrario, inventando disparates.

El único camino que veo, y no es fácil, es volver a las elecciones de gobernadores. Uno de los errores de la cúpula caraqueña fue haber sacrificado a la provincia a nombre de un referendo revocatorio que fracasó. Ahora será más difícil ir a las elecciones de gobernadores porque el año pasado teníamos una gran capacidad de negociación, teníamos fuerza por el triunfo de las parlamentarias y ahora para sacarle al Gobierno esas elecciones nos costará no solo el Vaticano sino a Dios en persona. Hoy no tenemos capacidad de negociación ni de reclamo, somos unos tipos derrotados.

¿Cómo analiza el proceso de diálogo entre el Gobierno y la oposición?

No hay salida sin diálogo. La única salida sin diálogo sería un golpe militar, y eso es algo que nadie lo quiere ni tampoco hay condiciones. Entonces, la única manera de que esto se resuelva es a través del diálogo entre los tres factores, es decir, Gobierno, oposición y las Fuerzas Armadas. De lo contrario, seguiremos en el estancamiento, con el juego trancado y seguirá así quién sabe hasta cuándo. Se volvió algo impredecible. Ahora bien, la oposición no puede volver al camino de jugar una guerra de exterminio contra el Gobierno porque se ha demostrado que no puede. La oposición tiene que jugar a una guerra de oposición, es decir, tomar posiciones de poder y no tratar de chocar directamente contra el Gobierno para derrotarlo. Eso no ha funcionado en estos 18 años. Es por ello que la peor cosa que está pasando en este momento es la radicalización de los dos factores.

“Borges debe buscar el equilibrio de poderes”

¿Por qué usted asegura que fracasó el referendo?, ¿cuáles fueron las causas?

Si le dicen al Gobierno que le van a cortar la cabeza, que le van a sacar los ojos para echárselos a los cochinos, que le van a quitar los reales y lo van a meter presos, quién puede entonces pensar que Maduro o Cabello iban a permitir un referendo para sacarlos del poder. Eso no iba a pasar. La única manera es a través de un largo proceso de negociaciones tal y como ocurrió en Nicaragua y Chile.

¿El Presidente Maduro abandonó su cargo tal y como aprobó la Asamblea Nacional?

Ese es otro disparate. ¿Cómo lo van a acusar de eso si también lo están llamando dictador? Maduro habría que quitarlo pero no por abandono del cargo sino por abuso de poder.

¿Qué opina de la gestión del diputado Henry Ramos Allup frente a la presidencia de la Asamblea Nacional (AN)?

Mira, yo soy amigo personal de Ramos Allup, y no quiero personalizar con ningún dirigente de la oposición. Ni con Henry Ramos, ni con Capriles, ni nadie. Me refiero a la oposición en su conjunto; y en su conjunto toda la oposición se equivocó.

¿Qué le espera a Julio Borges frente a la presidencia de la AN?, ¿qué expectativas hay para este 2017 con la AN?

Quisiera que Julio avanzara de la confrontación al equilibrio de poderes. Es decir, que la AN se convierta en un factor para cambiar en positivo la marcha del país, tal y como se decía en la campaña electoral, y no buscar la confrontación para salir de Maduro. Creo que el 80 % de los venezolanos, que nada tienen que ver con esas minorías radicales que mandan mensajes por Twitter, votó por un cambio positivo y no por el referendo revocatorio ni por “Maduro, vete ya”. El 80 % quiere que Maduro se vaya pero tampoco tiene ningún tipo de identidad con las acciones radicales.

“El 80 % quiere que Maduro se vaya pero tampoco tiene ningún tipo de identidad con acciones radicales”

“La oposición consolidó a Maduro”

¿Hay un choque institucional?

Claro, hay una confrontación obvia entre el Ejecutivo y la AN. El Ejecutivo maneja el Poder Electoral y el Poder Judicial.

¿Existe el secuestro de los poderes públicos?

Sí, desde hace mucho tiempo el Gobierno no cumple con la Constitución. Maduro es dictador desde hace mucho rato aunque se disfrace con algunos mantos democráticos para intentar confundir a la opinión pública internacional. Él es un gobernante de facto porque atropella a la Constitución y a los demás poderes públicos. En este momento en Venezuela la única Constitución es la voluntad de Nicolás.

¿Hay fisuras dentro del Gobierno?

“la oposición ha terminado por consolidar a Maduro como jefe del chavismo”

En enero del año pasado, a raíz del resultado electoral de las parlamentarias, conté 17 declaraciones de altos dirigentes del chavismo que cuestionaron a Maduro. Pero la metida de pata de la oposición ha sido de tal magnitud que ha terminado por consolidar a Maduro como jefe del chavismo. Esto ha hecho que los chavistas críticos se metieran la lengua en el bolsillo. El tipo demostró que no es tan poca cosa como muchos dicen.

¿Qué opina de la designación de Tareck El Aissami como vicepresidente de la República?

No me gusta porque es ultraradical, y no me gustan los radicales para nada. Me gusta la gente que entiende que la democracia es convivencia y no destruir al otro.


“Hay un resurgir de AD en los jóvenes”

¿Cuántos años militó en el MIR?

Desde chiquito, estudiando en el liceo. Me metí en la izquierda cuando comencé a estudiar primer año de bachillerato. Luego me lanzaron como candidato a delegado de curso en el liceo O’Leary, en Barinas. Después de eso me picó la mapanare de la política.

¿Hasta qué año estuvo allí?

Luego que el MIR se fusionó con el MAS estuve un tiempo más en este último hasta el año 1985.

¿Continuó o dejó de ser de la izquierda?

Yo creo que eso de izquierda y de derecha es una hemiplejia intelectual. Son cosas que no tienen ningún sentido hoy en día, son algo del pasado ¿Es de izquierda esto que estamos viviendo hoy en Venezuela?: más bien es la negación de cualquier idea de la fuerza de cambio que pretendía antes la izquierda. Estas son fuerzas reaccionarias como en el caso de Fidel Castro, quien fue una de las fuerzas más reaccionarias que ha tenido América Latina. De hecho, convirtió a ese pobre país en un gran campo de concentración.

¿Sigue militando en Acción Democrática (AD)?

Soy un simpatizante de todos los partidos de la oposición, no tengo militancia en ninguno.

¿Cómo ve a Acción Democrática en la actualidad?

Yo estuve viajando con Henry Ramos por el interior del país y noté con alegría que hay un resurgir de AD, sobre todo en los jóvenes. Los jóvenes han retomado la idea de que AD es un partido no negativo, tal y como lo pintaron durante mucho tiempo durante el ascenso de Caldera y el chavismo.

¿Cómo se siente usted cuando Henry Ramos Allup elogia sus escritos en la prensa?

Es que yo soy muy amigo de Henry, lo aprecio mucho. Me parece un tipo muy inteligente, muy culto. Sobre todas las cosas es mi amigo. Y, bueno, me alegra mucho cuando comenta mis artículos.


 

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