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“Se ha fortaleciendo el rentismo petrolero, incrementando el gasto social improductivo y no ha habido respuesta apropiada”, asevera el luchador social y  excomandante guerrillero


Carlos Díaz

“En el horizonte político se asoman vientos de tormenta”, asegura Carlos Betancourt, excomandante “Gerónimo” en la lucha armada y luchador social, en entrevista con “La Razón”. “Estamos en presencia de un cuadro político complicado que cada día se agrava más. No apoyaremos una asonada militar ni negociación con la burguesía”, agrega.

“Ni el Gobierno ni la oposición están en capacidad de mejorar la situación actual del país porque su objetivo es mantener y retomar el poder, respectivamente”, afirma. “No nos llamemos a engaño, lo que está pasando en Venezuela se va a prolongar, la situación se agravará y quien está pagando los platos rotos es el pueblo”.

Al respecto, señala que diversas organizaciones sociales están impulsando la publicación de una carta abierta al país en donde se solicitará al presidente de la República, Nicolás Maduro, que reconozca su fracaso con las políticas económicas

“Venezuela atraviesa la incertidumbre y temor de un golpe militar. Vivimos bajo esa presión, también con el temor de una intervención extranjera y el de un desbordamiento social que nos lleve a una guerra civil. Otro temor es que retornemos a la Cuarta República”, indica.

“Se perdió una gran oportunidad para echar las bases del socialismo y hemos pagado un alto precio por no haber actuado de manera sabia.  El actual liderazgo político bolivariano ha perdido definitivamente la brújula, es decir, su capacidad para continuar dirigiendo y se ha empantanado en el vulgar negociado de las importaciones, fortaleciendo el rentismo petrolero, incrementando el gasto social improductivo y sin dar respuesta apropiada”, opina.

“La corrupción pasó de ser un acto individual a un fenómeno colectivo”

“Los problemas siguen agravándose”

¿Cuáles son las causas, en su opinión, de la crisis económica que sufre el país?

El tema económico ha sido tratado con mucho desdén e irresponsabilidad. Lo que ha habido es uso abusivo por parte de los factores que se disputan el control del poder y de los conceptos de libertad, democracia y socialismo. También ha habido proliferación de mafias en muchos aspectos de la vida social y, en ese sentido, las importaciones se han convertido en fuentes de corrupción y han generado una nueva burguesía dentro del Estado.

También hay otros problemas, por ejemplo, la solidaridad automática con altos funcionarios del Gobierno acusados de diversos delitos, la prédica del socialismo de micrófono, la preponderancia del aparato del Estado sobre la sociedad en su conjunto —cuando, por ejemplo, los consejos comunales no pueden ser apéndices de alcaldías y gobernaciones porque son creaciones de las masas.

¿Los CLAP han tenido éxito o fracaso para paliar la escasez y altos precios de los alimentos?

Han fracasado porque la élite que gobierna, al igual aquella que quiere recuperar el poder, está enferma debido a la política de la importación que se implementó. A Venezuela, por ejemplo, le impiden —a través de leyes internacionales— su desarrollo como potencia económica y nos condenan a seguir siendo solo suministradores tradicionales de materia prima estratégica para los países industrializados. No es casual que el profesor Aristóbulo Istúriz haya hablado de manera muy efusiva sobre el fracaso el rentismo petrolero y de la preparación del país para el rentismo minero; y lo cual derivó en la creación de un Ministerio de Minería Ecológica, como si destruir el medio ambiente se hiciera de forma ecológica.

¿Los 15 motores productivos que creó el presidente Maduro están mejorando la economía nacional?

“Esto lo hacen para ganar tiempo y ver si los precios petroleros repuntan nuevamente”

El Gobierno creó esos motores pero los problemas siguen agravándose, cada día hay más ausencia de alimentos, el bachaqueo en sus distintos niveles —incluyendo el realizado en las alturas del poder, que importa alimentos desde México y Brasil para especular con el bolsillo del pueblo. Esto lo hace el Gobierno para ganar tiempo para ver si los precios petroleros repuntan nuevamente y continuar con la política de importaciones. El problema es que el aparato productivo industrial y rural se ha venido a menos. Vayamos al campo y veremos la pobreza terrible que hay allí, la producción está en el suelo.

Corrupción: un acto social

¿Existe la guerra económica?

Sí existe porque el sector capitalista privado cuando llega un Gobierno progresista le hacen la guerra.

¿Puede creerse qué hay tal guerra económica del imperialismo si Maduro trata de camarada al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y dice que su camarada Trump le va vender cajas del Clap bien económicas?

El discurso del Presidente Maduro lo que hace es confundir al pueblo. La palabra “camarada” queda ancha en la boca de Maduro. Cómo se atreve él a jugar con la diplomacia y en una cuestión tan seria. El discurso de Maduro lo que hace es crear incertidumbre en la base popular. Él a veces hace chistes pesados, quiere hacerse el cómico pero le salen morisquetas.

“La palabra ‘camarada’ queda ancha en la boca de Maduro”

¿Qué piensa sobre las riquezas súbitas surgidas en “revolución” como el caso del exfuncionario de la gobernación de Mérida, Samark López, señalado de ser el testaferro de El Aissami, proveedor de los Clap y comprador de la Cadena Capriles?

Hay corrupción pero los corruptos no aparecen. No es un fenómeno nuevo ni tampoco es inherente al Gobierno bolivariano. Nació con el propio desarrollo del capitalismo que lo utiliza como un método para la acumulación de riquezas. Se critican los actos individuales pero se convirtió en un acto social porque son muchos los que roban. Además, en esto hay complicidad entre los tribunales yel  Ejecutivo para mandar a callar y poner preso. El Gobierno, por ejemplo, decretó la Ley de Precios Justos y eso se evaporó, fue liquidada por el capitalismo privado. Hay un discurso insincero, un socialismo de micrófono, de pura palabrería y nada de construcción concreta.

¿Crece el descontento popular?

Hay descontento popular y es algo que se nota, ¿acaso se va a solucionar con organismos impuestos desde arriba? Porque esa gente se ha encerrado en el poder y no quieren soltar nada, precisamente por eso ha aumentado el descontento popular y reducido la base política del Gobierno.

Manda el chavismo sin Chávez

¿Hay militarismo?, ¿es negativo el militarismo en todos los ámbitos de la vida del país?

“Están muriendo las tesis teóricas y como mensajes al poder popular”

Cuando Chávez hablaba de la unidad del pueblo y la Fuerza Armada, es decir, la unidad cívico-militar como una alianza estratégica para construir un nuevo país y no para que los militares tengan privilegios económicos y facilitarle el acceso a convertirse en nuevos capitalistas. Nunca fui chavista pero respeté su liderazgo, y entendí que era oportuna su presencia y lo acompañamos, pero ahora la élite que lo representa, y que dice tener origen obrero, ya se ha desligado de las tesis fundamentales de Chávez. Están muriendo las tesis teóricas y como mensajes al poder popular. El chavismo sin Chávez está mandando ahorita en el país, y eso genera conflictos y contradicciones. Esto amerita una reflexión seria porque afecta la estabilidad política.

¿Está de acuerdo con el culto a la personalidad a líderes fallecidos, como en el caso del presidente Hugo Chávez?

Chávez murió, sin embargo, nos dormimos y despertamos todos los días con su voz cantando el Himno Nacional. El culto a la personalidad es algo desmedido y lo hacen con la finalidad de mantener viva la esperanza en la población, y es por ello que se convoca con mucha fuerza su presencia. Eso refleja que no hay liderazgo en el país, y sin dirección política porque ha sido un liderazgo impuesto.

¿Qué opina de la infraestructura construida en el antiguo Museo Militar?

El Gobierno trata de ampararse en la idolatría a Chávez, pero esa prédica permanente le arrebata al pueblo su capacidad para pensar y decidir a través de sus propios medios. Eso no es nuevo en la cultura burguesa. La tesis de la democracia participativa no existe en la realidad, porque inclusive las movilizaciones se realizan para quitarle al pueblo su capacidad de pensar y a cambio de prebendas materiales. Es algo que sucede no solo contra el pueblo sino, de igual manera, contra los colectivos sociales que han entregado su independencia por recursos materiales.

“El Gobierno trata de ampararse en la idolatría a Chávez”

¿Por qué afirma que se perdió la oportunidad del socialismo en Venezuela?

Nos sentimos oprimidos en el sentido de que no nos permiten hablar, cada vez que hablamos nos dan un mazazo. La teoría del mazazo se la criticamos a Caldera en los años sesenta. Él reivindicaba el cristianismo pero avalaba la represión contra los movimientos populares. Hoy tampoco la compartimos y proponemos eliminarla del léxico político. La revolución como antesala al socialismo ha fracasado en el país y esto tenemos que someterlo a un debate, ¿cuál es el miedo? Por ejemplo, la conformación de Estados mayores, que es parte del ciclo vicioso de reparto del poder, para cada problema anula el papel dirigente del pueblo.

OLP genera más violencia y odio

¿No teme ser calificado de traidor por criticar al actual Gobierno?

No me han dicho traidor pero sí contrarrevolucionario. Pero contrarrevolucionario es quedarse callado, es estar aplaudiendo, es voltear la cara ante un delito o un error, es pasarse al bando enemigo; pero hacer críticas, reivindicar la tesis de Chávez de la revolución dentro de la revolución, no es traición. Muchos de ellos fueron a la lucha armada de los años sesenta y hoy tienen miedo de decir las verdades por una posición oportunista.

¿Qué piensa de las OLHP?, ¿son medidas represivas o necesarias para frenar el alto índice delictivo?

Es una creación de Estado como intento para resolver un problema social a través de medidas represivas, y no lo podrá resolver de esa manera. Cuando una persona comete delito es porque algo ha fallado en su hogar, en la escuela o en la sociedad, y con las OLP no son atacadas esas causas. Porque se liquidan a tres delincuentes en un barrio y, seguidamente, se incorporan al delito seis más. Los problemas económicos son el caldo de cultivo para que florezcan los delincuentes, y además no hay sanciones apropiadas. Las OLP no son la solución porque generan más violencia, odio y división en la sociedad.

“El Estado intenta resolver un problema social a través de medidas represiva”

¿Cómo le parece que el piloto del avión bronco de la Fuerza Aérea que bombardeó el campamento de Cantaura es ahora diputado del Psuv, como es el caso del general Róger Cordero Lara?

Eso es parte de la impunidad que hay en Venezuela. Eso ha sido denunciado más de una vez.


“Soy crítico y me pasan factura”

¿Cuáles fueron las causas y circunstancias de su detención por parte de Interpol el lunes 13 de marzo en el Aeropuerto de Maturín, estado Monagas?

El lunes 13 de marzo me encontraba en el aeropuerto de Maturín con un boleto para viajar a Maiquetía. Un funcionario del Saime me indicó que mi nombre aparecía en la pantalla de la computadora debido a una solicitud de Interpol en mi contra. Me hicieron pasar a un salón donde permanecí durante 25 minutos y me informaron que era por la fuga del Cuartel San Carlos, el 18 de enero de 1975. Le dije a esa persona que yo había sido indultado por el presidente Luis Herrera Campins en el año 1978.

En marzo de 2002, en el aeropuerto de Maiquetía, ocurrió la misma situación: me preparaba para viajar a un evento que se iba a realizar en Copenhague (Dinamarca) y mi nombre salió en la pantalla como solicitado por Interpol. Pasó lo mismo hace cinco años cuando fui a las oficinas del Saime para renovar mi pasaporte.

Ha sido una situación curiosa porque son tiempos en los cuales se trata de sacarle provecho político a la situación de los guerrilleros de los años sesenta y setenta, y para lo que para nosotros resultó ser una proeza extraordinaria, una hazaña, hoy se reseña como un acto delictivo. Me pregunto, ¿a quién se debe esta estratagema?, porque uno investiga pero no encuentra ningún interlocutor válido.

Soy uno de los pocos combatientes de la insurrección armada de los años sesenta que no tiene una posición sumisa ante nadie. Soy crítico y es posible que por eso me estén pasando factura. Esta gente no acepta críticas y ha tenido una tendencia bonopartista de decir “el Estado soy yo”.

En el Estado venezolano hay tendencias y grupos, y sus contradicciones son reflejo de esa vieja cultura cuartorrepublicana. Es por ello que estas cosas, que no deberían suceder, pasan y nos sorprenden, y suceden porque el aparato del Estado está controlado todavía por la socialdemocracia.


 

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