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En caso de imprudencias ya divulgadas, la vida continúa y siempre tenemos más futuro que pasado si nos portamos mejor que antes


Jesús Silva R.

Soy un socialista liberal en el mejor sentido de la palabra, opino que en el sexo cada persona mayor de edad tiene derecho a sentir y experimentar de la forma que mejor prefiera, por lo tanto me parece hipócrita y absurdo que solamente por vivencias sexuales a una mujer se le llame loca, sinvergüenza o prostituta. Es más, generalmente se caracteriza por ser poco hombre quien se expresa así de una dama.

Pero no todo el mundo piensa como yo, hay gente insolente y miserable que le encanta juzgar a quien no conoce, yo lo he vivido mil veces por expresar públicamente mis opiniones en TV, ahora esto ha vuelto a suceder en las redes sociales con el video de las actrices Erika Schwarzgruber y Yorgelys Delgado quienes aparecen teniendo relaciones con un cantante en la modalidad de trío. Legalmente hablando allí no hay delito pues son personas adultas actuando voluntariamente sin agredirse entre ellas ni a terceros.

Ahora bien, filosóficamente hablando, cabe comentar que mujeres y hombres de buena voluntad, sobre todo en la juventud, podemos cometer imprudencias en búsqueda de una “media naranja” hasta que esta aparece y nos rescata de la inestabilidad emocional, la promiscuidad y los excesos. Yo, un ser humano común y corriente, fui rescatado por una joven maravillosa hace varios años pero algunos no tienen igual suerte y su andar sin rumbo les dura toda la vida. A otras personas les va bien pero dejan huellas de imprudencia y justo cuando la vida les sonríe, esas huellas regresan del pasado como fantasmas y tratan de destruir el feliz presente e inclusive un prometedor futuro. Mi consejo es: no grabemos nuestras imprudencias y si alguna vez las grabamos, entonces procuremos borrarlas antes de que sean manipuladas por personas que nos envidian, más todavía cuando somos figuras públicas de la TV (más envidia habrá). A veces los protagonistas del cuento no sufrimos porque somos valientes y nos resbalan comentarios de mediocres pero tal vez sufrirán nuestros seres queridos y ellos definitivamente no se lo merecen.

De todos modos, en caso de imprudencias ya divulgadas, la vida continúa y siempre tenemos más futuro que pasado si nos portamos mejor que antes.

Ahora bien, a las muchachas afectadas, lo que rueda viralmente en Internet es imposible de recogerlo, pero legalmente se puede hacer “damage control”, es decir, control de daños, con cosas guindando por en la web. Por ejemplo, es un delito que medios de comunicación se lucren con videos de personas que no han autorizado que su vida privada sea divulgada, mucho menos explotada comercialmente; en este caso para reducir el flujo de dinero que entra a los bolsillos de ciertos amigos del dinero fácil, exíjanles abstenerse de publicar el famoso video o, en caso de programas de TV faranduleros, que no sigan hablando del mismo, pues de lo contrario ustedes introducirán acción judicial penal con amparo en contra de ellos. No creo que estos bandidos deseen correr el riesgo de que su medio sea cerrado por delinquir.

En fin, la base legal para sancionarlos existe en la Constitución y Código Penal de Venezuela, así como en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 12: “Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques”.


 

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