El economista Ángel García Banchs, director del grupo de análisis Econométrica, considera que es inevitable la devaluación, y la cual, en su opinión, sólo está contenida, debido a que el gobierno antes de tomar la medida ha preferido endeudarse. En ese sentido, ubica el total de la deuda pública en ciento treinta mil millones de dólares. Llama la atención el hecho de que en las condiciones en las que se encuentra nuestro país; el cual depende, absolutamente, del petróleo, pudiera ocurrir un default, en lo que se refiere al pago de la deuda; ya que la política cambiaria del actual gobierno conduce a una dialéctica muy perversa; en la que a medida que se devalúa la moneda, se aumenta el ratio de la deuda, y de modo que cualquier vaivén que se produzca en los precios del petróleo hacia la baja, colocaría al Estado en una situación difícil para cumplir con todos los compromisos a ese respecto. - Ya hemos llegado al tercer trimestre del año, y de acuerdo a lo que han anticipado los voceros oficiales, de nuevo se producirá una sorpresa en lo que se refiere al comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB); al igual que ocurrió en el primer trimestre, cuando éste registró un repunte de 4.5%. De darse las cosas tal cual las proyecta el gobierno, ¿se pudiera decir que a partir de aquí entramos en una fase de crecimiento sostenido? - Ese crecimiento es el resultado de una expansión que se va a producir en el consumo; pero no porque los salarios estén aumentando ni la nómina real de la economía; es decir, que la recepción de salarios en la economía esté subiendo en términos de su poder de compra. No, en absoluto. El salario real está cayendo, y bastante, pero dado el incremento importantísimo que se ha producido en el precio del petróleo, y que nadie lo esperaba, los ingresos por ese concepto están siendo transferidos vía gasto público a los hogares, y los hogares están gastando más. “Pero, repito, no es que estén gastando más porque tienen un salario con un poder de compra mayor. Todo lo contrario, el salario tiene un poder de compra cada vez menor. La economía sólo está creciendo por las transferencias, y esto producto del mayor ingreso o renta petrolera que el gobierno gasta y hace llegar a los hogares”. - ¿Está de acuerdo con el señalamiento que hacen algunos analistas en el entendido de que esas cifras del PIB pudieran estar maquilladas, de modo que sólo estaríamos en presencia de un crecimiento estadístico? - Es una pregunta delicada, lo cual requiere una respuesta delicada. Definitivamente, pudieran haber problemas metodológicos; porque hubo un cambio en el sistema de cuentas nacionales, sobre todo, en lo que se refiere a la clasificación de los bienes que, anteriormente, se consideraban como bienes de consumo, y hoy se clasifican como bienes de inversión. Al parecer, la variación de inventario, la variación de existencia, que es uno de los componentes de la demanda, o sea, de las cuentas del PIB, es muy alta; está creciendo a un ritmo muy importante, que no es comparable con el crecimiento otros países de la región y en el planeta. “Se trata de un crecimiento muy alto, y esto pudiera estar reflejando problemas metodológicos o de otro orden. Pero, de allí a aseverar que las cifras están siendo manipuladas por razones políticas, yo no me atrevo a afirmarlo. Algo pareciera que ocurre desde el punto de vista metodológico; pero afirmar que haya una manipulación por parte del BCV, de las cifras que recibe de Pdvsa y de la administración pública, en su conjunto, yo no me atrevo a afirmar eso”. INFLACIÓN EN 25% - Sin embargo, se vio como una situación de milagro económico, el hecho de que de venir de un decrecimiento del PIB de 1.9%, como se registró en 2010, de pronto saltamos a un crecimiento de 4.5%, ¿o no? - Es que también se pudiera considerar de tipo milagroso el crecimiento de los precios del petróleo. Nadie se esperaba que, en lo que va de año, el precio del petróleo aumente en un 25%, como ha ocurrido este año, cuando comenzó en 80,31 y hoy en día está en 100 dólares. Ahora, el 25% en seis meses implica una tasa superior al 50%. De modo que este crecimiento milagroso se debe al crecimiento milagroso de los precios del petróleo. - ¿Cómo observa lo que ha sido el comportamiento inflacionario de este año? ¿En cuanto estima que pudiera ubicarse el acumulado a finales de año? - Nosotros esperamos que la inflación se ubique en la meta cercana a la que el gobierno anunció, es decir, entre 24 y 26 por ciento, un promedio de 25%; lo cual serían dos puntos por debajo de la del año pasado, y, en ese sentido, representa una mejora con respecto a 2010. Sin embargo, tenemos que destacar que la tasa inflacionaria venezolana fue la más alta el año pasado del planeta, y que este año, probablemente, la vuelva a ser. DESORDENES FISCALES ¿Usted no cree que haya un alto componente especulativo en ese comportamiento inflacionario, como alegan reiteradamente los voceros oficiales? - Eso es no comprender el fenómeno inflacionario. En absoluto, la especulación no tiene que ver con la inflación. La especulación es algo específico a un producto o a un establecimiento comercial. Si yo voy al establecimiento A, y yo siento que los precios son mayores que los del establecimiento B, yo me puedo proteger, buscando el producto en el establecimiento B, en vez del A. Igualmente, si yo veo que algún producto está muy alto en precio, y yo lo puedo sustituir por otro, opto por lo segundo. “Es decir, de la especulación los consumidores se pueden proteger; de la inflación no, porque ésta no es un proceso específico a un producto o a un establecimiento comercial. Puede ser que un establecimiento comercial, en particular, está especulando; puede ser que un empresario, en particular, esté, momentáneamente, especulando. Pero, no puede ser que el conjunto de las empresas y el conjunto de los establecimientos, o el conjunto de los productos tengan un grado de especulación. Porque hay una tendencia de que se igualen los precios de los bienes sustitutos, y eso es lo que se conoce como la ley de un solo precio, esto es, la competencia”. “La inflación es un proceso generalizado; lo que origina el aumento de los precios es, exactamente lo mismo, para todo el mundo. Es el aumento de la tasa de salario; cuando el salario sube, los costos suben; o sea, cuando el salario sube más que la productividad, los costos suben, y, por supuesto, los precios suben. Cuando aumenta la tasa de cambio, por supuesto, los costos suben, y los precios suben; cuando hay desbalance entre la oferta y la demanda por un gasto público que se inyecta a la economía; cuando hay desórdenes fiscales, cuando hay desórdenes monetarios, cuando hay transferencias al Fonden; eso todo, en dos palabras, afecta al universo de bienes y servicios que se producen y que se importan de Venezuela”. - Precisamente, cuando se produjo la unificación cambiaria a 4,30 algunos analistas pusieron el énfasis en el hecho de que esta devaluación soterrada no era suficiente, y que lo más probable es que se produjera una nueva devaluación, donde se ubicaría el dólar a seis bolívares ¿Cree que este será el nuevo nivel de la tasa de cambio que adopte el gobierno? - Todo depende a qué nos referimos. Si nosotros queremos tener una industria que pueda exportar productos no petroleros, necesitamos una tasa de cambio de 12 bolívares. Ahora, si nosotros queremos mantener una economía de puertos, sin endeudarnos, y dado el precio del petróleo actual necesitamos una tasa del orden de los 8 bolívares por dólar. Ahora, con 6 bolívares por dólar seguiríamos endeudándonos. - El oficialismo ha alegado que la revolución bolivariana ha sextuplicado el PIB para alcanzar un total de 367 mil millones de dólares, cuando en 1999 se encontraba en 85 mil millones de dólares ¿Esta fortaleza del PIB, aunado al crecimiento que se estima para este año sea de 5%, no hace factible la Ley de Endeudamiento Complementario? - Es factible que se pueda colocar la cantidad de dinero que contempla la Ley de Endeudamiento Complementario, porque hay un control de cambio. Ahora bien, el PIB venezolano no es esa cantidad. Evidentemente, esa cantidad se basa en un tipo de cambio sobrevalorado, sobrevaluado. Si el PIB es 4,30 y el tipo de cambio es 4,30 el producto es cien. Ahora, si el cambio es 8,30 el producto será 50. De modo que si nosotros nos regimos por un tipo de cambio sobrevaluado, que no es sostenible, que es artificial; que es cuestión de meses para que tengamos que cambiarlo, entonces estamos hablando de una irrealidad. “Eso no se corresponde con la realidad, y eso significa que el ratio de deuda va a ser mayor sobre el producto, toda vez que el producto en dólares es menor. Es problema de jugar con la paridad cambiaria, jugar con las percepciones. Aquí lo que se está jugando es a expresar los valores a 4,30, cuando sabemos que a ese 4,30 lo que le quedan son meses. En Econométrica pensamos que pudiera darse incluso la devaluación antes de las elecciones; porque la presión es muy alta, muy fuerte, de acuerdo a lo que muestran todos los indicadores, a la cual la está deteniendo el gobierno sobre la base de endeudamiento, sobre todo, en divisas. Pero eso no es sostenible. EXPROPIACIONES Y DEUDAS - De acuerdo al nivel de las cifras de algunos organismos multilaterales, Venezuela tiene el nivel más bajo de deuda en términos de porcentaje con respecto a su PIB en la América Latina. He allí la segunda razón que alega el oficialismo para solicitar el endeudamiento; encaminado, por una parte, a financiar la Misión Vivienda, y, por la otra, algunos planes de fomento de empleo. ¿Qué piensa, en ese sentido? - Primero, los organismos multilaterales se equivocan. Eso hay que decirlo con toda la claridad del mundo: están equivocados. No incluyen la deuda de Pdvsa; utilizan tasas de cambio que ya no existen. Por ejemplo, cuando el profesor Giordani presenta los números en la Asamblea Nacional no lo hace sino calculado a la tasa de cambio 2,60; sin incluir Pdvsa, sin incluir el Préstamo Chino; al cual, de paso considera que era no es una deuda. “Es decir, usaron un tipo de cambio de 2,60. Correcto, está bien: como ellos están hablando, haciendo referencia a la deuda, hasta el 31-12-10 era a 2,60. Pero un día después era a 4,30. Entonces es muy distinto el ratio de deuda sobre el PIB que yo te pueda dar a 2,60, que el que yo te pueda dar a 4,30. A este precio es mucho más alto el ratio de deuda sobre el PIB, y esto porque nuestra deuda se encuentra dolarizada en una buena parte. “Aparte de que el profesor Giordani en su interpelación en la AN no incluyó la deuda que se ha venido acumulando por expropiaciones y otras cosas que hay que pagar. A ese respecto, las cifras de los organismos multilaterales no toman en cuenta todos los elementos que intervendrían a la hora de sopesar la capacidad de pago de Venezuela. Para ponerlo en pocas palabras: si el precio del petróleo es infinito, Venezuela puede pagar todas sus deudas; si es cero, no puede pagar ningún tipo de deuda”. “Lo cual quiere decir que entre cero e infinito existe un precio positivo, por debajo del cual no podemos pagar algunos compromisos, y por encima del cual podemos pagar todo. ¿Cuál es ese precio? Bueno uno está trabajando para evaluarlo, existen muchos escenarios. Pero lo que esto quiere decir es que la posibilidad de un default existe. O sea, no estoy diciendo que vaya a ver default. Sólo estoy afirmando que con certeza entre los escenarios posibles está uno, en el cual hay la posibilidad de default. Ojalá no se de el caso. Pero los números, las referencias están trabajando con un tipo de cambio sobrevalorado”. “La deuda es no menor, si se incluye Pdvsa, las contingencias por expropiaciones, los préstamos chinos I y II, y otros elementos, a los 130 mil millones de dólares, y este año va a cerrar en un monto muchísimo mayor. Habría que sumarle unos veinticinco mil millones de dólares más o algo por el estilo. De modo que al final del año pudiéramos tener una deuda sobre PIB de 60 ó 65 por ciento con un tipo de cambio a 5,30, que es el tipo de cambio del Sitme, porque ni hablar de otros tipos de cambio. Eso ya pasó, eso pasó en Argentina en los años 2001 y 2002, cuando creció la deuda tres veces en un año, y esto como consecuencia del crecimiento tres veces en un año del tipo de cambio”. p Deuda y devaluación - Pero, los voceros oficiales argumentan que el salario mínimo del venezolano sigue siendo el más alto de la América Latina ¿No le parece? - El gobierno está haciendo todo lo posible para mantener eso. Se trata de un salario que se mantiene sobre la base de la devaluación del tipo de cambio, es decir, abaratando el componente externo de la canasta de bienes y servicios que consumimos de los productos importados ¿Cómo? Nos endeudamos para postergar las devaluaciones. Postergar no significa evitar; significa correr la arruga. “Las devaluaciones vendrán. Pero, mientras no vienen, es evidente que la canasta importada resulta ser, artificialmente, barata. Sí, nuestro salario en dólares es el más alto; pero no porque seamos más productivos, sino porque tenemos una renta petrolera. Pero va a dejar de ser el más alto cuando vengan los ajustes de la tasa de cambio, y eso viene. Es posible que sea para después de las elecciones, pero eso viene. El gobierno está haciendo lo posible en lo que está de su parte con un conjunto de políticas como la nueva Ley de Endeudamiento Complementario; bajando el encaje, y otros mecanismos para poder colocar deuda, a objeto de postergar la devaluación. Dejarle más bien esa responsabilidad al gobierno que tome el poder en el 2013”. p Restan respaldo al bolívar - Los voceros gubernamentales han señalado que la inflación es un fenómeno estructural, y que durante el gobierno de Hugo Chávez nunca ha llegado a los niveles, a los cuales llegó en tiempos de la democracia de partidos ¿Usted cree que, finalmente, se impondrá este esquema gradual de control antiinflacionario que el gobierno ha diseñado? - En primer lugar, yo no creo que la inflación sea un fenómeno estructural. Yo creo que la inflación en Venezuela responde a la política económica. No son los sectores privados los que determinan la inflación sino la política económica. “Si entendemos que la renta petrolera es un ingreso que percibe el país, pero que no produce, es decir, que es producto del incremento de los precios del petróleo; porque, por ejemplo, si se ha producido un incremento de ochenta a cien dólares en el precio del petróleo, esos veinte dólares adicionales es un ingreso que yo percibo, pero que no produje. Significa que no es ganancia de una oferta productiva interna, sino que es el resultado de un cambio de precios en el mercado internacional”. “Si nosotros entendemos que la renta petrolera es un ingreso no producido, pero percibido, y que el Fisco lo gasta de una forma no balanceada, suavizada en el tiempo, entendemos que el gasto público inyecta presión a la demanda, pero no aumenta la oferta al mismo ritmo, y esto porque no se ha producido nada. El ingreso se ha recibido pero no hay una oferta de bienes nacionales. Eso genera un desbalance entre la oferta y la demanda de bienes y servicios”. “Otros elementos que contribuyen también al aumento de la inflación son las transferencias al Fonden; lo cual le resta respaldo al bolívar; después está el tema de la indexación salarial. Es decir, si aumentamos los salarios al ritmo de la inflación del año anterior, en ese sentido, observamos que el nivel al que se sube no se corresponde con el aumento del producto por trabajador; esto quiere decir que el producto por trabajador no está aumentando. Sin embargo, desde Miraflores se quiere aumentar el salario a un ritmo superior a lo que está creciendo el producto por trabajador, que es la productividad”. “Si el producto por trabajador crece 2%, y los salarios crecen 26%, entonces la inflación del componente interno estará en el entorno del 24%. Ahora la inflación del componente externo depende del ajuste de la tasa de cambio. Ya no es la tasa de salario lo que implica aquí sino la tasa de cambio, y esa también se varió este año; porque sabemos que desapareció el 2.60, y ahora se unificó el 4.30. Aunque se le haya llamado una unificación cambiaria, fue una devaluación porque no fue una unificación hacia abajo sino hacia arriba”. p