La General Electric, IBM y United Technologies, son algunas de las compañías que, previendo el descalabro financiero de los últimos dos años, trasladaron sus procesos de producción a sitios más favorables
Por: Rafael Contreras
Cercadas por escepticismo y falta de confianza en el futuro inmediato, gran parte de las empresas transnacionales se conectan hoy más en Estados Unidos que en otra parte, lo que agudiza la crisis de un mercado sustentado en monopolios. La General Electric, IBM y United Technologies, son algunas de las compañías que, previendo el descalabro financiero de los últimos dos años, trasladaron sus procesos de producción a sitios más favorables. Un dólar que trata poco a poco de fortalecerse propicia que los fabricantes inviertan más en territorio estadounidense, indica Businees Week, pero advierte de las consideraciones fiscales que frenan la tendencia. Trasladar sus operaciones a otros países proporciona a una multinacional un número casi infinito de problemas para reducir los impuestos, unas más legales que otras, agregó la revista. Por otra parte, estas empresas tienen toda la capacidad de exigir a los nuevos paraísos concesiones a cambio de localizar allí sus instalaciones de producción, con menores costos y salarios. Esta es la tragedia de las trasnacionales ante la crisis financiera, surgida en pleno mercado de Estados Unidos y amplificada a Europa, Asia y en gran parte hacia América Latina. Las consecuencias para los millones de obreros del mundo son comunes en todos los mercados afectados por la crisis inmobiliaria y financiera y mucho mayor en su dimensión de drama humano. La tasa de empleo de las multinacionales suele ser baja, a lo que se añade que desde el inicio de las turbulencias en el mercado norteamericano en 2001, han suprimido varios millones de puestos, marcando en la actualidad un 9,7 por ciento para la nación norteña. Al parecer la situación económica lleva el camino de seguir en fase negativa. Presidentes de grandes multinacionales, consejeros delegados de entidades financieras y otras destacadas figuras del sector privado así lo hicieron ver a finales de junio en Nueva Cork, donde advirtieron que todos deben enfrentarse a una profundización de la recesión. Reunidos el 24 de junio en el I Foro de Nueva York, los ejecutivos abogaron por fomentar la innovación y establecer una cooperación entre sus transnacionales para asegurarse una protección ante la crisis económica global. LA OTRA CARA DEL PROBLEMA Nadie parpadea siquiera cuando el Redactor Jefe de la revista “Multinacional Monitor”, Robert Weisman, sugiere que los intereses de las trasnacionales y los de la gente corriente, difieren y se enfrentan. Eduardo Andrade Bone, de la Revista “Pueblos” , señaló que la crisis económica se profundiza en Estados Unidos y arrastra a los demás países industrializados, aunque las naciones en vías de desarrollo pagarán los mayores costos. Cuando Citigroup, uno de los bancos más grandes de Estados Unidos, informó pérdidas millonarias relacionadas con préstamos hipotecarios, más de 20 mil trabajadores quedaron en riesgo de ser víctimas de desempleo masivo. Durante los últimos días, tras los anuncios de grandes sociedades del crédito sobre el valor de las hipotecas, para muchos impagables, miles de obreros de bajos ingresos quedaron ante la disyuntiva de perder sus viviendas o decidirse por quemarlas. La televisora CNN advirtió recientemente que esos incendios son una estrategia de los compradores para intentar cobrar los seguros o simplemente ver sus casas reducidas a cenizas antes de que sean embargadas. Mientras las trasnacionales industriales o financieras son afectadas en millones de dólares, la gente es lacerada en sus medios básicos de subsistencia: empleos, vivienda y poder de financiamiento. Pronósticos de algunas casas de análisis de la crisis indican una mayor fortaleza del dólar con daños para las economías neoliberales. De acuerdo con los especialistas, el impacto inminente es inflación en las industrias de la energía y alimenticia y una disminución de la actividad manufacturera que proporcionará más ingresos fatales al ejército de cesantes. El autor es jefe de la redacción económica de la agencia de noticias “Prensa Latina” |
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