El especialista Orlando Ochoa afirma que si se mantienen los objetivos del gasto gubernamental, incluyendo compras de armas, ayudas a otros países y el gobierno no logra bajar la inflación, inevitablemente, el presidente Hugo Chávez buscará otras fuentes de financiamiento. “En ese sentido -afirma- podemos tener la seguridad de que se acrecentarán dos situaciones dañinas para el país: más devaluación y más deuda pública sobre los hombros de nuestros hijos y nietos”. - De acuerdo a los señalamientos del gobierno; en realidad, el año pasado no hubo sino una sola devaluación, si tomamos en cuenta que el presidente Hugo Chávez, en ocasión del primer decreto, anunció que sólo se llevaba la moneda de 2,15 a 2,60 bolívares por dólar, quedando la referencia de 4,30 por dólar, que se llamó en ese momento dólar petrolero, y fue así como se habló más bien de un ajuste cambiario, y de no una devaluación, que es lo que viene a ocurrir en este momento, cuando se ha elevado la misma, en ocasión de este segundo decreto de finales de año, precisamente, a 4,30 ¿Qué piensa de esta interpretación? - Si nosotros consideramos el historial de inflación en los últimos años de Venezuela, de desequilibrios fiscales, de abusos monetarios por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) para facilitar financiamiento al gobierno, es natural que el régimen cambiario sea inestable. Lo que observamos desde enero de 2010 fue el inicio de un proceso de devaluaciones de las distintas tasas del bolívar. Se hable de ajuste o de modificación: en todo caso son ajustes o modificaciones al alza. -“El año pasado una tasa pasó de 2,15 a 4,30 por dólar, cien por ciento, y otra tasa pasó de 2,15 a 2,60 por dólar, devaluación de veintiuno por ciento. Hoy vemos que la tasa de 2,60, a la cual se importan todos los principales rubros de alimentos, medicinas, equipos, vehículos, maquinaria para el campo, se devaluó de 2,60 a 4,30, sesenta y cinco por ciento. Claramente, se puede llamar un ajuste o una unificación. Pero es ajuste o una unificación al alza”. DESARROLLO EXÓGENO -“De manera que no hay duda de que estamos ante un proceso de devaluación, impulsado por la inflación, por la debilidad creciente del BCV en su política monetaria y manejo de las reservas internacionales, y por la debilidad de la situación fiscal del país, que debe recurrir al endeudamiento desordenado, y hasta se han llegado a plantear los aumentos de impuestos en medio de una recesión”. - ¿Usted está de acuerdo con el señalamiento que hacen algunos economistas, en el sentido de que, con respecto a nuestra política cambiaria, nosotros vivimos en un proceso de devaluación continuo? - Ciertamente, es así. Cuando un país tiene una inflación alrededor de 30% reprimida, como hemos dicho en varias ocasiones, porque se mantienen subsidios y controles de precios rezagados, y ese rezago ha incidido en caída de la producción. Esa inflación reprimida de 30%, si se compara con la de los países con los que tenemos relaciones comerciales, que está entre 2 y 4 por ciento al año, y la nuestra está entre 28 y 30 por ciento al año, claramente, los costos de producir en Venezuela se elevan, y la producción deja de ser atractiva, y puede ser reemplazada por importaciones. “Y esto no ocurre solamente en el sector privado. Curiosamente, el principal responsable de sustituir producción nacional por importaciones es el propio gobierno; quien, en algún momento, usando las palabras del ministro Jorge Giordani, hablaba de desarrollo endógeno, y en la práctica lo que tiene es un esquema de desarrollo exógeno favorable a Argentina, Brasil y los países que nos suplen todo lo que el campo y la industria venezolana ha dejado de producir”. RÉGIMEN CAMBIARIO -“De modo que lo que dice Armando León no es cierto para los productos básicos de la dieta del venezolano, que son los que están regulados, y están recibiendo como una olla de presión alzas en los costos, y los que se pueden canalizar de dos maneras: o se aumentan los precios para permitirles cubrir el mayor costo de importación de 65% de aumento en la tasa de cambio de 2,60 a 4,30 por dólar o se cierran líneas de producción o, incluso, líneas de importación”. “Porque algunas empresas no van a tener el flujo de caja suficiente para poder importar al nuevo tipo de cambio, cuando el precio final se mantiene rezagado respecto a la realidad inflacionaria. Yo creo que el director del BCV, en realidad, es el que puede tener miedo a decir la verdad; alguien que está en el directorio de un ente monetario, que tiene la responsabilidad de formular anuncios creíbles, de hacer anuncios que orienten al país, cuando dice algo, que él sabe que es falso, está realmente temiendo por la estabilidad de su cargo. Está cuidando su cargo y su remuneración, y eso es muy triste”. - El presidente de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), Manuel Barroso, ha señalado que con esta unificación de los diferentes tipos de cambios lo que se busca es simplificar los procesos, atacar el fenómeno de la especulación y maximizar los mecanismos de transparencia. ¿Usted cree que eso nos pudiera conducir a una revaluación de la moneda? - El comandante Barroso no es ningún experto en economía. Pero, este es un señor que ha tenido la responsabilidad de administrar el sistema que entrega divisas a tipos de cambios preferenciales: 2,60 y 4,30 por dólar, dejando por fuera o incluyendo a muchos. El comandante Barroso tiene una enorme capacidad para hacer ricos a algunas personas y a algunas empresas. Porque, lamentablemente, aprovechar los diferenciales cambiarios es lo que ocurre en toda sociedad que establece, largamente, un control de cambio. -“Ahora, el comandante Barroso tiene razón en algo: simplificar un régimen de cambio es lo esencial. Implícitamente, nos está diciendo que al haber diferentes tasas, existen posibilidades de forjar ganancias cambiarias. Es cierto, pero hay que tomar en cuenta que el proceso de unificación cambiaria implicaría igualar el dólar de Cadivi al dólar del Sitme, junto con el dólar del mercado negro. Es decir, un solo tipo de cambio operativo, de compra y venta para toda la economía”. “Esto no sólo ocurre en Brasil, Chile y México, sino también en Bolivia y Ecuador: economías pequeñas, asociadas a un proyecto socialista sin el excesivo radicalismo que vemos en Venezuela. En el fondo, el problema de inviabilidad del control de cambio venezolano arrastra estos serios problemas; por una parte, el resultado de la pésima política económica del presidente Chávez; por el otro, la corrupción que funcionarios de distintos entes públicos ejecutan, siendo uno de sus objetivos el diferencial cambiario. “El comandante Barroso ha visto todo eso, sin duda alguna. Ojalá que ese proceso de unificación que él expresa llegase hasta el final. Pero lo que nos dice la experiencia a escala mundial, es que sin una política económica de alta calidad, mucho mejor de lo que se hace, es imposible lograr un proceso de unificación cambiario creíble y sostenible. “Como tampoco se logra con un discurso político agresivo, que asusta y que incita a la salida de capitales, así como a la emigración de la gente capacitada, del capital humano. De modo que así resulta imposible la estabilización del régimen cambiario”. EL DÓLAR SITME - A su juicio, ¿por qué el gobierno rechazó la idea de incrementar la base del IVA y pospuso la implementación del Impuesto al Débito Bancario (IDB)? -“Da la impresión de que el gobierno del presidente Chávez y él mismo, finalmente, han oído algo de la argumentación, como la que yo y otros hemos expuesto antes, sobre las razones del deterioro económico secular de Venezuela; de estancamiento en el que han entrado algunos sectores y del deterioro que continúa, como en el área petrolera, y en las empresas públicas más importantes. -“Creo que el gobierno, sabiendo que esto impacta en la simpatía política y el apoyo electoral; impacta en las esperanzas de un pueblo que pensó que la revolución, de la que se hablaba, podía llegar a mejorar sostenidamente el bienestar social, retrasó estas medidas. -“Hay que tener presente que el gobierno en esta oportunidad se planteó la posibilidad de recaudar nuevos ingresos fiscales; primero, por la devaluación (2,60 a 4,30, y yo preveo que va a elevar la tasa del dólar del Sitme, que está ahora a 5,30, por encima de los seis bolívares); segundo, por la vía impositiva, y, a ese respecto, se planteó la posibilidad del aumentar la tasa del IVA y del establecimiento de un nuevo IDB; tercero, si se observa lo establecido en el Presupuesto Nacional 2011, en el que se contemplan los ingresos que van a financiar el gasto gubernamental, la vía del endeudamiento público cubre 19,9% de los gastos, es decir, un quinto de estos”. -“Era en este contexto en el que estaba planteada la posibilidad del aumento de las tasas del IVA, para producir mayor recaudación impositiva; sin embargo, al presidente Chávez se le presentaron dos contradicciones, que algunos economistas se las hemos señalado; primero, el proyecto socialista, marxista y militarista planteaba como uno de sus objetivos fiscales en el largo plazo reducir la tasa del IVA a cero; porque los impuestos indirectos, a juicio de Rodrigo Cabeza, Jorge Giordani y de otros voceros, penalizaban a los pobres, de modo que descubren a última hora que por este camino marchaban en la dirección contraria, con respecto a este ideal. -“Segundo, el precio del petróleo presupuestado en el 2010 y también en el 2011 es de 40 dólares por barril. No obstante, la canasta venezolana ha cerrado sobre los 72 dólares en el 2010, y en este año está por encima de los 80 dólares. Se deduce que el año pasado hubo un excedente de 32 dólares por barril, y, presumiblemente, se exportó una cifra de alrededor de 2 millones de b/d; de modo que si pensamos en este año, esto significa que hubo ingresos extraordinarios por 64 millones de dólares diarios, aproximadamente, y los que multiplicados por 365 días, nos daría más de 23 mil millones de dólares. p - El gobierno abriga la expectativa en torno a una posible recuperación de la economía, y hecho que se vería más patentizado en el 2012. ¿Qué posibilidades hay para que se cumpla esta meta? - El gobierno puede declarar sus deseos de que la economía se recupere. El gobierno, por una parte, puede minimizar los daños económicos. Sin embargo, la realidad es que las políticas económicas del gobierno: fiscal, monetaria y cambiaria, no ayudan ni a la estabilidad de los precios (registramos la inflación más alta de América Latina), no ayudan a la estabilidad del régimen cambiario (un sistema de tasas que favorece a uno y desfavorece a otro, y termina por remplazar la producción nacional por importaciones). El gobierno tiene una industria petrolera donde todos los signos son de caída del volumen de la producción y exportaciones. “Esta situación la muestran las cifras de disminución del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos años, y es un caso singular de América Latina y de las economías emergentes, todas en recuperación sólida”. “Pero, el gobierno no sólo tiene serios problemas para la recuperación de la economía desde un ángulo privado o desde el lado público; sino que, por otro lado, si observamos las exportaciones de Venezuela; tomadas en términos reales, resulta que estas cayeron en el 2010 12,5% y en el 2009 12,9%. Eso significa que las exportaciones en términos reales de volumen cayeron 24% en los dos años, y ese volumen, fundamentalmente, es petróleo, algo de aluminio y hierro, además de algún otro producto”. “Esto significa que, en realidad, la producción y la exportación petrolera han venido cayendo muy significativamente. ¡Casi una cuarta parte del volumen real de exportaciones desapareció en dos años! Por consiguiente: ¿de dónde puede venir el crecimiento económico? El consumo interno está afectado por la inflación y pocas oportunidades de empleo estable; el gasto público se viene financiando en forma errática, con endeudamiento, emisiones de dinero del BCV y devaluación; incluso, en algunos casos comprometiendo el interés nacional con motivo de contratos poco transparentes, como el del Convenio con China por 20.000 millones de dólares; aparte de que el gasto público no tiene ya la potencia para mover la economía venezolana porque está disminuido también en su poder adquisitivo por la inflación; pues se recurre al endeudamiento, al financiamiento monetario del BCV, que eleva la inflación. “Por el lado privado, observamos que las expropiaciones y tomas arbitrarias con pago incierto golpean la propiedad en la ciudad y en el campo. Crean una profunda inseguridad jurídica para invertir. Aún presumiendo que serán pagadas, lo harán con bolívares devaluados. “No solamente vemos al sector privado golpeado: los sindicatos, el reconocimiento del Derecho Constitucional a protestar, a que los contratos laborales mejoren y que la inflación no erosione su poder de compra. ¡Nada de esto es permitido! En realidad, el fracaso económico, ideológico y político de Hugo Chávez abarca toda la economía. No hay base para una recuperación de la misma, y temo que el papel de Nelson Merentes en el BCV y de Elías Eljuri en el Instituto Nacional de Estadísticas sea el de continuar con un maquillaje más espeso de las estadísticas. p - Armando León, director del BCV, ha señalado que la ciudadanía no tiene nada que temer en torno a los posibles impactos inflacionarios, que pudiera causar este decreto, toda vez que la situación de los precios, precisamente, se condicionó con ese dólar petrolero a 4,30. De forma que para el día de hoy el valor de los productos está referido a ese dólar. A ese respecto, ¿usted cree que, en verdad, esta devaluación no incidirá para una posible alza de los precios? - Las importaciones que se venían haciendo a Bs. 2,60 por dólar, las cuales se estiman que estaban sobre los diez mil u once mil millones de dólares al año, incluían una cantidad de rubros que no tienen los precios regulados, y otros que sí tienen los precios regulados. Aquéllos que no tenían los precios regulados no hay duda de que venían ostentando valores finales para los consumidores más relacionados con las otras tasas de cambio, de manera de cubrirse los agentes económicos contra un eventual ajuste de esa tasa preferencial, como en efecto ocurrió. “¿Pero qué sucede con las importaciones de trigo, aceite, carne, huevos, pollo, arroz y otros productos de la dieta básica que están regulados? Sucede que la estructura de costos está muy cercana a los precios. De hecho, la producción nacional ha venido cayendo porque el precio regulado venía siendo superado por la estructura de costos. Recordemos que en estos procesos de producción también entran una cantidad de productos y servicios no regulados, a tipo de cambio más alto”. UN IMPUESTO INJUSTO “Yo creo que el presidente Chávez ha sentido un poco de vergüenza y de incomodidad con sus propios seguidores, a propósito de lo que proclama en torno a la condición injusta de algunos impuestos, como el IVA, con respecto a la pretensión de subir la tasa de este tributo en el ejercicio fiscal de este año. Creo que el presidente Chávez ha reaccionado, para limitar el alza del IVA. Pero si mantiene los objetivos del gasto gubernamental, incluyendo compras de armas, ayudas a otros países y no baja la inflación, inevitablemente, éste buscará otras fuentes de financiamiento, y podemos tener la seguridad de que se acrecentarán dos situaciones dañinas para el país: más devaluación y más deuda pública sobre los hombros de nuestros hijos y nietos. “Esa deuda pública del futuro va a hacer que no hayan suficientes ingresos, para mantener en términos reales el gasto social, lo cual el chavismo refiere como argumento central de su gobierno. Mientras la deuda pública directa e indirecta es cada vez más grande, su servicio se come una creciente parte del presupuesto y de los compromisos de entrega de petróleo en el futuro; y esto significa menos recursos para cubrir el gasto social futuro. Esta matemática fiscal elemental el presidente Chávez la conoce y, sin embargo, recurre a elevar los precios al consumidor con el uso fiscal del financiamiento monetario del BCV; recurre al endeudamiento público masivo, y no sienta las bases para una recuperación económica firme, pudiendo valerse de la experiencia internacional de manejo económico moderno; por el contrario, se apega a un proyecto ideológico marxista-leninista desenterrado con un planificador de ideas viejas como Jorge Giordani y otros hombres de visión de mundo correspondientes a los de la mitad de la guerra fría en el siglo XX”. p