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Américo Martín: “No hay fuerzas para constituir un gobierno paralelo”

Américo Martín

“Todo tiene que obedecer a un sentido realista de las cosas, es decir, en atención a la correlación real de fuerzas”, explica el abogado, escritor y cofundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)


Carlos Díaz

“Tenemos que luchar por una democratización del país que no existe”, asevera Américo Martín, abogado, escritor, cofundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), exguerrillero y excandidato presidencial en entrevista con “La Razón”.

“Hay que reinstitucionalizar y reconstitucionalizar a Venezuela a través del voto. Esto es lo que se espera que se inicie con fuerza a partir del 15 de octubre con las elecciones de gobernadores”, agrega.

“La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) carece de carácter legal y constitucional”, asevera.

“Las encuestas observan un crecimiento en la intención del voto”

¿La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) debe reconocer a la ANC?

—Bueno, no la ha reconocido y ha explicado las razones. No podría reconocerla sin desconocerse a sí misma. Quiero advertir algo: es correcto que cada proposición que se le formule, por muy absurda que sea, merezca una consideración previa. Es decir, la Asamblea Nacional (AN) no puede ponerse en la actitud absurda de no escuchar contraposiciones de otras partes. No, tiene que analizarlo todo.

¿La AN debe convivir o cohabitar con la ANC?

—Eso no es una posibilidad sino un hecho. Si me preguntaras si la AN debe convivir con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), bueno, respondería que no es que debe sino que las fuerzas del Gobierno imponen esos organismos, y allí están; tampoco podemos caernos a piedras todos los días con ellos. De modo pues que son realidades que se pueden superar mediante las soluciones electorales.

GOBIERNO HA PERDIDO FUERZA

¿El TSJ es ilegítimo por estar integrado por 32 magistrados, entre principales y suplentes, que fueron designados ilegalmente, según ha dicho la AN?

—Bueno, eso es ampliamente conocido. Lo importante es saber que dentro del propio movimiento del chavismo hay una mayoría que no considera válido al TSJ. No solo es inválido por la forma como fue constituido, violando tantos requerimiento de la ley, sino también por sus hechos. Lo que observan muchos militantes del chavismo, con quienes hemos conversado de manera honesta, es que los hechos revelan que han subordinado por completo el Poder Judicial a las decisiones cambiantes del presidente de la República; y, en consecuencia, han acabado con uno de los mecanismos esenciales de la democracia que es el equilibrio y división de los poderes. Evidentemente, el TSJ es un instrumento del Gobierno. Esto se ha divulgado y por ello el rechazo internacional, quizás por eso el Gobierno intentó el mecanismo de la ANC para no tener que seguir utilizando en forma tan caprichosa y tan brutal a un TSJ que está puesto a su servicio.

¿Fue un error de la AN designar a 32 magistrados del TSJ, entre principales y suplentes, quienes actualmente se encuentran perseguidos, en la clandestinidad, en el exilio o presos?

—Yo siempre estuve en desacuerdo con ese intento de responder a la brava con la creación de organismos paralelos, tal y como muchos dirigentes de la oposición le reprochan a la MUD que no haya nombrado un gobierno alterno. Todo tiene que obedecer a un sentido realista de las cosas, es decir, una atención a la correlación real de fuerzas. El intento de crear un gobierno paralelo tiene que medir sus pasos, no hay fuerzas para constituir un gobierno paralelo ni tampoco reconocimiento mundial. Si se hubiese nombrado, estaría gobernando desde El Dorado, La Tumba o en alguna otra cárcel. El Gobierno ha perdido muchísima fuerza pero no la suficiente como para no sostener sus propias decisiones. Han tomado la decisión de ocupar el TSJ y cualquier intento de desconocerlo se estrella en contra de las realidades que siguen actuando. Ahora han tomado la decisión de convocar a la ANC y pasa lo mismo. Al respecto, el problema que tiene el Gobierno es que muy pocos a nivel mundial reconocen a estos organismos, precisamente cuando somos un país que depende más del extranjero que en cualquier época anterior. No somos un país que tenga un desarrollo autosostenido, por el contrario, hay un antidesarrollo que nos hace más dependientes, como nunca antes, desde 1920: esa época —durante el mandato del general Gómez— fue de gran pobreza porque el país vivía de pequeñas precariedades con la exportación de café, cacao y plumas de garzas, y evidentemente dependía de la ayuda extranjera. Hemos vuelto a esa situación aunque tengamos petróleo, porque ahora el petróleo también es precario por un pésimo manejo de la industria.

FUGA DE TALENTOS

«Estamos botando a los graduados y a los que tienen títulos de posgrado, un Plan Gran Mariscal de Ayacucho al revés. La ruptura con el conocimiento nos condena a la pobreza»

«75 % del éxodo de venezolanos al exterior tiene entre 25 y 35 años de edad y de ese 75 %, más del 57 % cuenta con título de posgrado»

LA ÚNICA MANERA ES DANDO LA PELEA

¿Es correcto que los “magistrados disidentes” o “magistrados de oposición” del TSJ, entre ellos su propia sobrina Marisela Godoy Estaba, hayan reconocido a la Constituyente de Maduro?

—No, ¿cómo va a ser correcto? Es muy malo que el TSJ haya reconocido a la ANC pero es comprensible porque son caimanes del mismo pozo. Ahora, en cuanto al caso de mi sobrina lo que tienes que leer no es la decisión del TSJ, para envolverla a ella, sino los votos salvados que ha tenido, que ha publicado y ha hecho circular. En esos votos salvados ha manifestado sus diferencias profundas. Hay tres magistrados que mantienen diferencias y no han renunciado porque muchos han pedido que no lo hagan. De modo que no tengo nada que reprocharle a mi sobrina sino, por el contrario, me da cierta lástima las condiciones de presión a las cuales se encuentra sometida.

¿Es correcto que el rector de la oposición en el CNE, Luis Emilio Rondón, haya reconocido a la Constituyente?

—Eso es un problema práctico. Tenemos que entender que la única voz que tiene la oposición en el CNE es Luis Emilio Rondón, que es una voz bastante experimentada. También ha servido para que a través de sus opiniones ponga en conocimiento del mundo la desnaturalización interna del CNE. Es una decisión política. Un gran equivocado pero muy atinado político, Lenin, dijo: no se mueven de las alturas los principios para no caer al suelo.

¿Cómo hacer para motivar a las masas decepcionadas para que voten en el 15 de octubre?

—La única manera es dando la pelea, desmantelando todos los obstáculos que han sido puestos. Porque entregar esas elecciones al suicidio abstencionista es rendirle el mejor de los favores a un Gobierno que no lo merece. Las encuestas observan un crecimiento en la intención del voto pero todavía hay un 10 % o 15 % que no desea hacerlo. Eso hay que reducirlo todavía más y la única forma es mediante la persuasión, el razonar, el insistir y el debate sin insultar ni desconocer que muchos de esos abstencionistas tienen motivos legítimos para abstenerse. Al fin y al cabo, son demasiadas arbitrariedades que no son fáciles de pasar. De todas maneras, hay que hacer entender que lo que menos necesita el futuro democrático del país es que haya una abstención abultada, y eso es precisamente lo que necesita el Gobierno. Ahora, las figuras más representativas de la oposición abstencionista han venido cambiando los términos, ahora no llaman a la abstención y reconocen que los votantes de buena fe deben ser respetados. Esto es un paso adelante que les reconozco.

«Podrá haber triquiñuelas pero consideremos que ahora el Gobierno tiene menos capacidad para cubrir las mesas debido a la disminución del caudal humano que lo respalda»

El ex consultor jurídico del CNE, Marcos Gómez, alertó en entrevista en “La Razón” sobre posibles triquiñuelas del CNE en las elecciones regionales. El 15 de octubre no se usará la tinta indeleble y hay quejas de la MUD sobre la negativa del CNE de hacer las modificaciones y cambios de candidatos, etcétera. ¿Qué hacer frente a un árbitro tramposo y brazo ejecutor del Gobierno, tal como se ha señalado desde la oposición?

—En las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015 también hubo todas las triquiñuelas y pudieron realizarse, y obtenerse un resultado tan masivo como el que se produjo. Fue así porque se aprendió a manejar algo que no se había aplicado en los anteriores comicios: es que no puede haber una sola mesa de votación que no tenga su dotación completa y esté bien formada. Eso implica el testigo, sus suplentes, es decir, una atención prioritaria. Podrá haber triquiñuelas pero consideremos que ahora el Gobierno tiene menos capacidad para cubrir las mesas debido a la disminución del caudal humano que lo respalda. Por tanto, tiene menos condiciones para hacer las trampas que han diseñado. También recordemos que la presión internacional es muy grande.

JUICIO EN LA HAYA LE CONVIENE A MADURO

El Gobierno venezolano ha sido señalado de Narco Estado, de Estado Fallido y Estado Forajido, ¿esas acusaciones son ajustadas a la realidad?

—No puedo asegurar eso porque no soy juez ni tribunal. Pero, es evidente que se acumulan una serie de acusaciones que deben ser dirimidas. Sin embargo, el TSJ no se atreve a hacerlo y el Ministerio Público tampoco. La anterior fiscal, Luisa Ortega Díaz, comenzó a hacerlo y fíjense el destino que ha corrido, mientras Tarek William Saab solo se ha ocupado de acusarla de corrupción en lugar de encargarse de las denuncias que ella ha venido haciendo sobre Odebrecht y otras más. Por otra parte, sospecho que hay un grave problema de narcotráfico y el Gobierno solo ha mirado a un lado ante las serias acusaciones que se vienen acumulando. Pero, no soy quien para verificar la veracidad de esas denuncias.

“Muchos países han pasado por esta situación y han tomado medidas macro y microeconómicas. Nadie quiere esta agonía, todos quieren salir de esto”

¿Qué opina sobre las sanciones que Estados Unidos y Canadá han aplicado a un grupo de altos funcionarios venezolanos?

—Son decisiones que esos países han tomado de acuerdo a sus legislaciones internas. En cuanto a las movilizaciones militares, siempre resultan contraproducentes. Nos basta con la solidaridad mundial, que habíamos solicitado, que tampoco significa injerencia: Venezuela fue solidaria en muchos procesos dictatoriales en el mundo y a nadie se le ocurrió decir que esa injerencia salvó a los dictadores amenazados.

Ante la recopilación de pruebas en la OEA para denunciar al Gobierno de Maduro en La Haya, ¿usted cree que ese proceso prosperará?

—No sé si va a prosperar, eso depende del tribunal de La Haya y de los acusadores. Por todo lo que han dicho, creo que hay elementos suficientes para que se inicie un juicio que le conviene al propio Maduro. Porque cuando las cosas llegan a este estado, el que puede establecer la inocencia es el órgano acreditado. Imagínense que el tribunal de La Haya determine que es inocente, que no hay razones para condenarlo, eso sería un certificado de inocencia importantísimo.

“VIVIMOS UN CRÓNICO CORRALITO”

¿El Gobierno está evitando el default? ¿Nos encontramos al borde de un embargo petrolero?

—El problema es que se aplaza el default mediante el remate de activos, lo hacen para cumplir con el vencimiento de la deuda, de los bonos vencidos. Eso fue lo que nos hizo perder uno de los activos más extraordinarios que Venezuela tenía: la red de Citgo. Esa red está virtualmente perdida, está hipotecada en más del 50 % y está amenazada de sufrir embargos compensatorios por parte del Gobierno de Estados Unidos. Huirle al default rematando activos venezolanos y entregando territorio y petróleo nos conduce a la liquidación del país. El default podría ser muy grave porque es una orientación para cerrar circuitos judiciales, financieros y de deuda a los cuales ha apelado con tanta desesperación el actual Gobierno. Pero, peor que el default en el mediano plazo es rematar al país y convertirlo en el más pobre de América.

En este momento los dos países más pobres del hemisferio son Haití y Venezuela. Eso es una cosa que no tiene nombre, y es causa de una economía totalmente arruinada, una deuda que ha llegado a niveles estratosféricos y la liquidación de Ciudad Guayana —que fue un emporio extraordinario y una señal de crecimiento y desarrollo económico por el fracaso de las industrias estatizadas—, y así ocurre con la agricultura y con todas las actividades importantes. Estamos viviendo un crónico corralito porque los bancos están agobiados, por tres años la inflación ha alcanzado los niveles más altos del mundo y esto es un castigo que Venezuela no merece. Mientras, Maduro no termina de reaccionar. Esta es una situación que todavía podría abordarse si hubiese un viraje sustancial tanto en lo económico como en lo político para salvar a Venezuela.

“La Red Citgo está virtualmente perdida, está hipotecada en más del 50 % y está amenazada de sufrir embargos compensatorios por parte del Gobierno de EEUU”


Pobreza crónica y miseria creciente

¿Qué opina sobre la cría de conejos sugerida por el ministro Freddy Bernal para solventar la deficiencia de proteína cárnica de los venezolanos?

—No hay economistas serios detrás de eso para tratar de engranarlo dentro de una política macroeconómica determinada. Son soluciones que provienen de Bernal o de otros que piensan que pueden resolver el problema de esa manera. Eso pertenece a ese género folclórico del cual también formaron parte los gallineros verticales, la ruta de la empanada, la arepera bolivariana y ese tipo de cosas que no pararon en nada. Simplemente fueron un gasto que no produjo nada y que desaparecieron. Son soluciones que no tienen ni remotamente posibilidad alguna de triunfar. Muchos países han pasado por la situación de Venezuela y han tomado un conjunto de medidas macro y microeconómicas que, fundidas en la racionalidad, han dado resultados. No puede ser que Venezuela no pueda emprender esa ruta que gozaría del respaldo de la nación porque nadie quiere esta agonía, todos quieren salir de esto. Sin embargo, se precipitan en un modelo fracasado y en soluciones puntuales como la de los conejos que son motivos de hazmerreír.

¿Cómo analiza el masivo éxodo de venezolanos debido a la situación económica, política y social del país?

—Esa es una de las desgracias más grandes que tenemos. Cuando se contabilizaron dos millones de personas que se habían ido definitivamente del país, el IESA hizo un estudio de la composición de estos venezolanos y encontró que el 75 % eran personas entre 25 y 35 años de edad, es decir, gente en plena juventud creadora. Y de ese 75 %, más del 57 % tenía título de posgrado, es decir, lo que buscan los países: conocimientos de punta. Y lo que hizo con el programa Gran Mariscal Ayacucho hoy se está haciendo al revés: estamos botando a los graduados, a los que tienen títulos de posgrado, lo estamos echando del país, y se están formando en el extranjero para beneficio de otros países. Esta es una ruptura con el conocimiento que nos condena a una pobreza crónica y a una miseria creciente.