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Oscar Battaglini: La usurpación militarista

La naturaleza militarista y dictatorial impide la activación y el libre desempeño de los derechos democráticos


Oscar Battaglini

La intromisión usurpadora del elemento militar en la vida política del país tiene profundas raíces sociales e históricas, entre las que destaca el hecho de que, después de lograda la independencia formal en Venezuela no se crearan las condiciones para que en ese ínterin se produjera un proceso de desarrollo capitalista de modernización y para la formación de una burguesía moderna al estilo europeo y norteamericano, acorde con los requerimientos civilizatorios de la época; contrariamente se conservaron las instituciones socioeconómicas de la Colonia (la esclavitud y el latifundio), y en el orden político lo que se establece es un régimen dominado por las determinaciones del caudillismo militarista que se inicia con Páez y que terminó imponiéndose a lo largo del siglo XX, manteniéndo su vigencia incluso en las primeras décadas del XXI, primero con Chávez y luego con Maduro; porque es bajo la dominación chavezmadurista cuando la intromisión militarista en nuestros asuntos se ha hecho cada vez más notoria y escandalosa, representada por la autodenominada fuerza armada chavista (facha) que se ha constituido en el soporte básico del régimen madurista.

La camarilla gobernante se ha visto forzada a recurrir cada vez con mayor frecuencia a la coacción jurídico–política, al fraude electoral y a la represión política, en las que el elemento militar, conjuntamente con el TSJ, el CNE, la fiscalía accidental y la constituyente fraudulenta, ha desempeñado, como se ha señalado, un papel de primer plano; confiados en que, mediante el fraude y el abuso de poder lograrán mantenerse en la dirección política del país.

A tales extremos se ha llegado a este respecto, que Venezuela puede ser perfectamente analogada en la actualidad a la república-cuartel de la que nos habla Bolívar cuando hizo la caracterización futura, post independentista de los países suramericanos, lo cual explica que el elemento militar aparezca hoy en Venezuela ocupando un lugar preponderante y deliberante en la estructura del poder.

Debido a su naturaleza militarista y dictatorial, el régimen se ha convertido en un serio obstáculo que impide la activación y el libre desempeño de los derechos democráticos, por lo que se hace imprescindible: 1.-El imperativo de restablecer el orden constitucional que ha venido siendo violentado por su apoyo y por su constante intromisión, ilegal y descarada en los asuntos políticos del país y por su corresponsabilidad en la entrega de la soberanía nacional a la burocracia cubana. 2.-La necesidad urgente de que el elemento militar pase a estar de nuevo bajo la jurisdicción del gobierno civil a fin de poner término a las extralimitaciones, latrocinios y abusos de poder en los que incurre con frecuencia, 3.-Su reconocida incapacidad e ineptitud, producto de un bajísimo nivel cultural y profesional, su incapacidad crítica por definició, puesto que les está vedada cualquier iniciativa personal o individual, lo que los obliga a operar como simples acatadores de órdenes y a vivir dentro de la más absoluta subalternidad. En fin de cuentas, se trata de un peso muerto que la sociedad venezolana tendrá que quitarse de encima como parte esencial de su regeneración social, económica, política y ética.