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“Petro” y “Bolívar soberano”: bimonetarismo a lo cubano

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La ex decana de la Facultad de Economía de la UCV señala que la experiencia monetaria cubana, “augura peligrosos impactos a nuestra economía, que lejos de solucionar profundizará los problemas”


Enrique Meléndez

La economista Sary Levy considera que la moneda virtual “Petro”, más que una criptomoneda, es un derivado financiero que tiene por estrategia levantar unos cinco mil millones de dólares, y realizar transacciones financieras internacionales evadiendo las sanciones.

La economista Levy es actualmente miembro del comité directivo de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de Venezuela, profesora titular de la Universidad Central de Venezuela, donde fue decana de la Facultad de Economía. Se desempeña como consultor empresarial, escribe para varias publicaciones especializadas y ha sido ponente en reuniones académicas y profesionales.

“Para revertir el deterioro económico es necesario encauzar al país por una senda de desarrollo socialmente incluyente y en libertad”

¿Usted cree que el Petro ha sido un éxito, como dice el presidente Nicolás Maduro?

–El Petro, más que una criptomoneda es un derivado financiero respaldado en petróleo, por lo que es una estrategia del régimen para levantar fondos (aproximadamente 5 mil millones de dólares), y realizar transacciones financieras internacionales evadiendo las sanciones.

La esencia de las criptomonedas es que no poseen respaldo en activos físicos, siendo que la confianza de los agentes económicos en ellas, derivan de la robustez y transparencia que permite la tecnología que las sustenta.  Su éxito deriva, entonces, de su desempeño en el mercado.

En lo que se refiere a las características de las criptomonedas, éstas no dependen de una autoridad monetaria central para su emisión. La emisión la realizan agentes privados, de forma distribuida y descentralizada en plataformas abiertas y auditables tipo blockchain. Permiten transacciones rápidas y de bajo costo. Basan su éxito por la prefinición de sus reglas de emisión, lo que incentiva su minado y acumulación. Su escasez relativa favorece su valor.

El Petro fue creado por el Decreto número 3196 del 8 de diciembre de 2017 (Gaceta Oficial número 6346) y en él es definido como un cripto-activo intercambiable por otros bienes y servicios y por dinero fiduciario en casas de intercambio de cripto-activos nacionales e internacionales, respaldado en barriles de petróleo venezolano. Cada unidad de PETRO ofrece tener como respaldo un (1) contrato de compra-venta de barril de la cesta de petróleo (cosa que es inconstitucional) o de cualquier otro “commodity” a decidir. La emisión inicial es de 100 millones de PETROs, que comparada con la emisión de la criptomoneda de mayor alcance el BITCOIN es muy elevada (emisión Bitcoins: 21 millones), lo que atenta con su eventual valor. El proceso de Preventa del 01.03.2018 (38.4% de la emisión) ya generó suspicacias al cambiar la plataforma prevista Ethereum por la NEM.

Asimismo vale señalar que el Petro también es objeto de sanciones internacionales por lo que su aceptación por el público se hace difícil. De todo lo anterior difícilmente podemos indicar que esta hazaña haya sido exitosa.

La economista Sary Levy explica que bimonetarismo que se intenta implemntar en Venezuela con el Petro puede generar una «distorsión, segmentación y debiliamiento del mercado interno» como ocurrió en Cuba.

¿Solucionará los problemas de los venezolanos, partiendo de su condición de moneda nueva?

–El pasado 21 de marzo, junto con la información de la nueva Reconversión Monetaria, se exigió que el Petro fuera utilizado para determinadas transacciones, por lo que estaríamos entrando a un esquema bimonetario, como el aplicado en el periodo especial cubano, en el que convivían el peso cubano y peso cubano convertible. Al respecto vale acotar que esa dualidad monetaria dividió la economía en dos segmentos no siempre conectados: por una parte, el segmento de trabajadores por cuenta propia o empresas mixtas vinculadas al ámbito internacional (turismo, IED, remesas), que manejan el CUC, por la otra, el segmento de la economía doméstica que ganaba y gastaba en CUP

El bimonetarismo pretendía en Cuba la entrada de divisas, pero lo que la dualidad de monedas y de tasas de cambio logró fue la distorsión de la medición de eficiencia y competitividad de su economía, segmentó y debilitó el mercado interno, e impidió una integración de los sectores económicos con los mercados internacionales.

Esta sola experiencia augura peligrosos impactos a nuestra economía, por lo que lejos de solucionar profundizará los problemas.

Frente a la crisis del bolívar, tomando en cuenta el alto nivel de desvalorización al que ha llegado, ¿qué alternativa propondría usted: la dolarización o la adopción de una nueva moderna, según el modelo de Brasil?

–Cualquier alternativa monetaria que con seriedad se proponga, para el rescate y recuperación de la economía venezolana, exige de un cambio político que restaure la condición republicana y democrática del país. Para revertir el deterioro económico y encauzar al país por una senda de desarrollo socialmente incluyente y en libertad, se exige el establecimiento de una institucionalidad adecuada, que promueva mínimos relacionales adecuados y así favorezca un desenvolvimiento social armónico e integral.

La fortaleza de la institucionalidad es particularmente relevante en países con abundancia de recursos, ya que ha de evitar, o cuando menos minimizar, las distorsiones asociados al control de dichos recursos, permitiendo que la organización de la esfera económica logre el requerido crecimiento como elemento vital para el tan ansiado desarrollo

En lo que refiere a los esquemas y las políticas económicas, las mismas hay que entenderlas de forma interdependiente: no se puede lograr una moneda fuerte y estable, que mantenga su poder de compra interna y externamente, si no existe a su vez un control del déficit fiscal. Así política monetaria cambiaria y fiscal, por mencionar algunas nodales exigen ser engranadas.

La sustitución monetaria (dolarización) favorece la estabilidad, al impedir la emisión sin respaldo de un banco central que convalida el déficit fiscal, pero ello no impide que, si no hay control del gasto público, un endeudamiento masivo haga colapsar el sistema cambiario (caso Grecia).

Por su parte si se logra una política fiscal responsable, el fortalecimiento institucional derivado, permitiría la recuperación de la confianza en la moneda propia.

Como se deduce de lo expresado, y quisiera recalcar: todo esquema cambiario posee sus fortalezas y debilidades para el logro de los objetivos internos y externos de una economía, es decir, no existen pociones mágicas ni panaceas.

REMESAS, POBREZA Y MIGRACIÓN

Una gran parte de la población se ha comenzado a beneficiar, con las llamadas remesas, que llegan del exterior, en especial, aquellos que tienen familiares fuera del país. ¿Qué impacto tienen estas remesas en la economía?

–Todavía no existe una adecuada cuantificación del impacto de las remesas, por un lado, porque en el país no existe libre convertibilidad y el diferencial existente entre el tipo oficial y el de mercado es muy elevado, y por el otro, porque el fenómeno es reciente en su impacto masivo.

El impacto de las remesas en las economías nacionales es característico de países empobrecidos y con elevadas migraciones, condiciones ambas de nuestra realidad venezolana.

En la medida que se siga profundizando el deterioro de la capacidad adquisitiva del venezolano, producto de la hiperinflación, mayor será la depreciación de la moneda y por ende mayor será el impacto de las remesas.