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Crónicas Bolivarianas: Mara barriobajera

Una realidad que nos mantiene en las condiciones que estamos/ Foto Cortesía

Omar Estacio Z.

El indotado, es incapaz de reponerse de su éxito. Tome usted a todo idiota, a todo lisiado mental, intelectual, existencial,  moral. Mientras más ascienda por causas siempre ajenas a su sesera, más se le achicharrará esta última para su desgracia y desgracia de quienes lo rodeen.   

Douglas M. Kelly, médico-psiquiatra, fue llamado en 1942, por el Servicio Médico del Ejército norteamericano, para encabezar el equipo de especialistas que evaluó la habilidad mental de 22 nazistas, para enfrentar el llamado Juicio de Nuremberg.

          Hanna Arendt, por su parte, cubrió en 1961, en persona, como prominente intelectual, los detalles del proceso seguido en Israel, contra el también nazista Adolf Eichmann, responsable directo, entre otras atrocidades, de la  implementación de la “Solución Final”, en Polonia.

          Según sus evaluadores, los mencionados criminales registraban un imperativo categórico común: Antes de la entronización de su Führer, – nuestro Nerón de Sabaneta, en el caso venezolano- eran de mediocridades normales, pero anormales en sus humores internos. Los portaban, ahí, larvados, latentes, potenciales, asechando algún estímulo externo para darles rienda suelta.

          ¿Dónde se agazapaban, en qué cloaca, de cuál remoto confín llegaron estos desalmados, narcocorruptos con furor de Mesalina, asesinos, saqueadores, ecocidas, torturadores, malqueridos sociales, “depravadillos” – como el que hoy ejerce vocería-, que comenzaron a desmandar  Venezuela el 2 de febrero de 1999?  ¡No son venezolanos! Fue lo primero que exclamamos. Pero no. Andaban por ahí, reptando, pero como Pedro por su casa. Hasta que agarraron la madre de voladora a causa del Poder social, político, sobre todo económico que acumularon de manera ilegítima. No pudieron reponerse de su “éxito”. Ni podrán. Tampoco quieren.

          Eran, son y seguirán siendo, integrantes de una mara, barriobajera. Una de esas bandas organizadas de rateros con tentáculos internacionales, al peor estilo, de la maras  centroamericanas. La señora Bachelet, no sabe nada ¡Venir a sermonearle DD HH a semejante calaña!

@omarestacio